jueves, 28 de mayo de 2009

Reformas ortográficas

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

[[Texto tomado de: http://achiral.blogspot.com/2008/09/reformas-ortogrficas.html]]

La Real Academia de la Lengua dará a conocer próximamente la reforma modelo 2000 de la ortografía española que tiene como objetivo unificar el español como lengua universal de los hispanoparlantes. Me han mandado, con carácter exclusivo, un documento reservado que revela cómo se llevará a cabo dicha reforma. Será, pues, una enmienda paulatina, que entrará en vigor poco a poco, para evitar confusiones.

La reforma hará mucho más simple el castellano de todos los días, pondrá fin a los problemas de ortografía que tienden trampas a futbolistas, abogados y arquitectos de otros países, especialmente los iberoamericanos, y hará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua.

De acuerdo con el expediente secreto, la reforma se introducirá en las siguientes etapas anuales:

Supresión de las diferencias entre "c", "q" y "k". Komo despegue del plan, todo sonido parecido al de la k (este fonema tiene su definición téknika lingüístika, pero konfundiría mucho si la mencionamos akí) será asumido por esta letra. En adelante, pues, se eskribirá kasa, keso, Kijote.

También se simplifikará el sonido de la "c" y la "z" para igualarnos a nuestros hermanos hispanoamericanos que convierten todas estas letras en un úniko fonema "s". Kon lo kual sobrarán la c y la z: "el sapato de Sesilia es asul".

Por otro lado, desapareserá la doble c y será reemplasada por x: "Tuve un axidente en la Avenida Oxidental". Grasias a esta modifikasión los españoles no tendrán ventajas ortográfikas frente a otros pueblos hispanoparlantes por su estraña pronunsiasión de siertas letras.

Así mismo, se funde la "b" kon la "v", ya ke no existe en español diferensia alguna entre el sonido de la b larga y la v chikita. Por lo kual, a partir del segundo año, desapareserá la v y beremos kómo bastará kon la b para ke bibamos felises y kontentos.

Pasa lo mismo kon la elle y la ye. Todo se eskribirá con y: "Yébeme de paseo a Sebiya, señor Biyar". Esta integrasión probokará agradesimiento general de kienes hablan kasteyano, desde Balensia hasta Bolibia. Toda b será de baka, toda b será de burro.

La hache, kuya presensia es fantasma en nuestra lengua, kedará suprimida por kompleto: así, ablaremos de abichuelas o alkool.

A partir del tercer año de esta implantación, y para mayor konsistensia, todo sonido de erre se eskribirá con doble "r": "Rroberto me rregaló una rradio".

No tendremos ke pensar kómo se eskribe sanaoria, y se akabarán esas complikadas y umiyantes distinsiones entre "echo" y "hecho". Ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos.

Para ebitar otros problemas ortográfikos se fusionan la "g" y la "j", para que así jitano se eskriba komo jirafa y geranio komo jefe. Aora todo ba con jota: "El jeneral jestionó la jerensia". No ay duda de ke esta sensiya modifikasión ará que ablemos y eskribamos todos con más rregularidad y más rrápido rritmo.

Orrible kalamidad del kasteyano, en jeneral, son las tildes o asentos. Esta sancadiya kotidiana jenerara una axion desisiba en la rreforma; aremos komo el ingles, ke a triunfado unibersalmente sin tildes. Kedaran eyas kanseladas desde el kuarto año, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada bocablo.

Berbigrasia: "Komo komo komo komo!"

Las konsonantes "st", "ps" o "pt" juntas kedaran komo simples t o s, kon el fin de aprosimarnos lo masimo posible a la pronunsiasion iberoamerikana. Kon el kambio anterior diremos ke etas propuetas osionales etan detinadas a mejorar ete etado konfuso de la lengua.

Tambien seran proibidas siertas konsonantes finales ke inkomodan y poko ayudan al siudadano. Asi, se dira: "Ke ora es en tu relo?", "As un ueko en la pare" y "La mita de los aorros son de Aguti". Entre eyas, se suprimiran las eses de los plurales, de manera que diremos "la mujere" o "lo ombre".

Despues yegara la eliminasion de la "d" del partisipio pasao y kanselasion de lo artikulo. El uso a impueto ke no se diga ya "bailado" sino "bailao", "erbido" sino "erbio" y "benido" sino "benio". Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke el pueblo yano manda, al fin y al kabo. Dede el kinto año kedaran suprimia esa de interbokalika ke la jente no pronunsia. Adema, y konsiderando ke el latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa ke nuetro padre latin rrechasaba, kateyano karesera de artikulo. Sera poko enrredao en prinsipio, y ablaremo komo fubolita yugolabo, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma rresultan ma fasile. Profesore terminaran benerando akademiko ke an desidio aser rreformas klabes para ke sere umano ke bibimo en nasione ispanoablante gosemo berdaderamente del idioma de Serbante y Kebedo.

Eso si: nunka asetaremo ke potensia etranjera token kabeyo de letra eñe.

Eñe rrepresenta balore ma elebado de tradision ispanika y primero kaeremo mueto ante ke asetar bejasione a simbolo ke a sio korason bibifikante de istoria kastisa epañola unibersa.
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Sobre por qué anular el voto

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

En un texto anterior (Elecciones en México) he dicho que no iré a votar y que tal vez anularía mi voto. Ahora, después de un largo razonamiento he decidido asistir a las urnas. Pero no voy a votar por ningún partido. Voy a anular mi voto.

Y aquí es donde surgen las dudas.

¿Por qué no votar por algún partido político o candidato? Por la simple y sencilla razón de que ningún partido nos ha dicho cómo va a hacer eso que dicen que quieren hacer. A saber: todos hablan de lo que le hace falta al país, pero todo se quedan en eso. ¿Cómo va la pena de muerte a evitar el secuestro? En los países donde se aplica tal castigo el secuestro sigue vigente. ¿Cómo se va a manejar el dinero con el que el gobierno te pagará medicinas, cursos de computación y de inglés? Porque esto se puede prestar a licitaciones sucias, a darle la lana a los farmacéuticos parientes de los políticos. ¿Cómo va el gobierno a "ganar la lucha contra las drogas" sin coartar los derechos fundamentales? A la fecha, Morelia es una ciudad "sitiada", como la describen los morelianos, debido a esta lucha. Se han aprobado leyes que permiten a los policías entrar en tu casa (o en la mía) sin ningún documento oficial que avale tal acción y sólo por el hecho de sospechar que tienes influenza. Se ha aprobado la intervención telefónica, de correos electrónicos. Se aprobó también el uso de policías encubiertos. Así no se pelea contra las drogas, sino contra el pueblo mismo. Es decir que ningún partido político va más allá del mero discurso buenaonda todovaaestarmejor. Por eso, no voy a votar por ninguno de ellos.

¿Por qué no mejor no asistir a las urnas? En este sistema quesque democrático, al ciudadano de a pie, al común de la gente le están negadas todas las vías de comunicación institucionales para hacerles llegar a las autoridades sus puntos de vista. Uno no puede ir a Palacio Nacional y decirle a Carstens que la política fiscal es un robo, una mierda o lo que le quiera decir. Por otro lado, nos podemos acercar a alguna organización del pueblo, a algún colectivo y hacernos escuchar, pero eso sólo nos da voz entre los que opinan lo mismo que nosotros mismos. Y entonces esa idea de "escupirles en la cara" a los políticos pues se queda de lado, no se cumple.

¿Por qué anular mi voto? Porque a la hora de hacer una crítica sistémica funciona más el demostrar que el sistema no sirve. Y lo podemos demostrar anulando nuestro voto, diciendo que ningún candidato o partido satisface nuestras exigencias. Dándole la cara al asunto. No dejando que se regocijen diciendo "obtuvimos el 45% de las votaciones" y ocultando que sólo votó un 20% de l@s electoræs. No. Que votemos tod@s y se den cuenta de que no nos representan, que les quede claro. No demos nuestro voto a ninguno de esos ladrones, estafadores, saqueadores. No legitimemos sus leyes contra el pueblo, es decir, contra nosotros. No legitimemos su parasitismo. Puede ser este un buen paso hacia un cambio real.

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viernes, 15 de mayo de 2009

La muerte del Tacho

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Antes de que se muriera podíamos ir corriendo juntos por la calle. De hecho lo hacíamos muy seguido, no diario, pero casi. Era muy divertido. Íbamos al parque, a correr, a hacer ejercicio. Porque el ejercicio es muy bueno, nos mantiene sanos, en buenas condiciones. Luego, después de darle una cuantas vueltas al parque nos deteníamos a comernos un helado. A veces él no quería helado y entonces yo le compraba unos chicharrones o alguna otra cosa.

Antes de que se muriera jugábamos con la pelota. Jugábamos bastante, hasta que él o yo termináramos demasiado cansados como para seguir con el juego. Hasta casi caer desmayados. No importaba eso, lo importante era jugar juntos. O simplemente corríamos de un lado a otro del jardín.

Ya no hacemos nada de eso. Ya no vamos al parque ni jugamos con la pelota. Tacho ya no puede jugar conmigo porque está muerto. Porque al Tacho lo mataron. Y lo mataron por malos, porque no podían soportar ver la felicidad en su rostro. Porque son unos envidiosos, por eso lo mataron. Porque viven en plena amargura y porque por sus venas no corre sangre sino cianuro. Por eso mataron al Tacho

Yo no se los voy a perdonar. Desde que mataron al Tacho estoy siempre triste. Yo ya tengo un plan. La muerte del Tacho no se va a quedar así. No tiene por qué quedar así, en el olvido. Como si fuera sólo un número más para una gran estadística.

Yo sé lo que les molestaba del Tacho, aparte de su felicidad. Les molestaba que, por más insultos que le gritaran, por más agua fría que le aventaran, por más que lo odiaran él siempre volvía y volvía con una sonrisa de oreja a oreja. Y eso es demasiado molesto para los amargados, para los sin corazón. Por eso lo mataron.

Por eso le pusieron veneno en su comida. Por eso lo engañaron poniéndole un enorme trozo de carne. Por eso, por ojetes y desalmados. Pobrecito del Tacho. Yo no lo vi morir. No estaba cerca de la casa. Me lo contaron, me dijeron cómo fue. Que lo vieron gemir, repegarse a las paredes como para quitarse el dolor que le comía el estómago, chillar. Que lo vieron caer, con una tristeza inmensa en los ojos, claro, no quería morir. Que hasta lo vieron lagrimear. Y que después de un grito… y que después de un grito, murió.

Pero yo voy a desquitarme de los asesinos. De los que le dieron veneno. Yo voy a hacer que sufran más que el pobrecito del Tacho. ¿Cómo? Sencillo. Voy a hacer que el Tacho, como siempre, regrese con una sonrisa. De hecho ya tengo construido un títere igualito al Tacho. Me tardé mucho en hacerlo, pero ha valido la pena, es idéntico. Lo voy a poner enfrente de la casa de esos tipos, sentadito, viendo hacia la puerta, con la misma sonrisa de siempre. Estoy seguro de que al verlo, se volverán locos. Y entonces van a sufrir más que el Tacho.

Ya llevo tres semanas poniendo al Tacho sentadito y sonriendo frente a la casa de los asesinos. Anteayer escuché cómo uno de ellos gritaba "maldito perro hijo del demonio, ya no te quiero ver más". Hoy lo vi con una venda en los ojos, bajo unos enormes lentes oscuros y con un bastón en la mono derecha. Susurraba "maldito perro hijo del demonio, maldito perro hijo del demonio".

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jueves, 14 de mayo de 2009

Las dos de la mañana

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Sí, yo la vi. Yo vi cómo pasó todo. Yo estaba en mi depa, viendo hacia la calle. Suelo hacerlo cuando me da el insomnio. Mis vecinos lo saben, ellos lo puden confirmar. Esa noche tenía insomnio. La chava venía corriendo por la banqueta. Volteaba a cada rato. Parecía como si quisiera escaparse de alguien. Sí, como si la vinieran siguiendo. Pero atrás de ella no venía nadie. Yo creo más bien que estaba como drogada o loca o quién sabe. El caso es que se estaba fijando hacia atrás cuando pasó por aquí, por la esquina, justo debajo de mi ventana.

Son las dos de la mañana. Tengo hambre. Tengo frío. No sé, siento que hice algo mal, pero no sé qué. Está cayendo una lluviecita de esas que se sienten como mosquitos. Traigo todo el pelo embarrado y los lentes mojados no me dejan ver bien. Estoy en Insurgentes, más o menos a la altura del Parque Hundido. No sé qué hago aquí. No sé a dónde voy. Me está dando miedo la noche. La soledad en las banquetas. La indiferencia de los que manejan y que me mojan al pasar por los charcos.

Me imagino la voz de mi madre: cómo se te ocurre salir de noche, sola, con esta lluvia, en esta ciudad. ¡Estás loca, niña! Sí, eso diría mi madre. Mi padre, él sólo me diría: hija, vete a tu cuarto, ya es tarde, es hora de dormir. Sí, eso diría. Entonces yo me iría a la cama, con sueño. Y justo cuando empiece a quedarme dormida él entrará. A mi no me gusta que se meta a mi cuarto, a mi cama, pero él me pega si no hago lo que me dice. Mi madre nunca dice nada, ella lo sabe. Creo que si lo dijera mi padre le pegaría igual o más que a mi. Tal vez es por eso que se queda callada.

No me gusta caminar por las banquetas, eso es para ñoños. Antes solía andar por el camellón que está en medio, pero con eso del metrobús ya no puedo hacerlo, no importa. Ya nada importa. Hubiera traído un suéter. Siento como si alguien me siguiera. No sé, no lo he visto aún, pero siento como si me siguiera. Quiero caminar más rápido, pero es incómodo sin zapatos.

Hace rato entró a mi cuarto, yo estaba triste. Él me dijo que quería platicar conmigo, que me quería consolar. Le dije: hoy no. Le dije que se saliera, por favor. Pero él me pegó en la cara y luego me tiró al suelo, me pateó. Yo grité. Nunca grito, pero entonces grité. Creo que grité muy fuerte porque mi madre se acercó a mi cuarto y se asomó por la puerta, luego entró corriendo. Gritaba mucho. Mi padre se enojó y entonces le pegó a ella. Yo me levanté y quise salir corriendo, pero ellos estaban tapando la puerta. No sé cómo fue. Sólo escuché un crujido y vi cómo mi madre caía en cámara lenta. Parece que se rompió su cuello. Parece que mi padre rompió su cuello, él se espantó.

Me gusta el Teatro de los Insurgentes. Un día vine a ver una obra, no me acuerdo cuál. Ya vi su sombra. Creo que viene ocultándose, me da miedo. No sé qué quiera. Me da mucho miedo.

Yo también me espanté y grité mucho. Mi padre estaba inmóvil, callado. Agarré el florero que tengo en el buró y se lo rompí en la cabeza. Pensé que iba a caer desmayado o algo así, pero no pasó más allá de unos rasguños. Volteó a verme con una mirada amenazadora. Creo que actué por instinto. Los cachos del florero que se cayeron. Recogí uno y con él quise cortarle la panza, pero puso su mano. El brazo le sangraba mientras trataba de golpearme.

Creo que es un hombre, no lo alcanzo a ver bien por la oscuridad, pero creo que es un hombre. Creo que se está ocultando atrás de los postes y anuncios. Me da miedo que se acerque a mi.

Él me abrazó por la espalda y trataba de ahorcarme. Le mordí el otro brazo, el que no sangraba. Lo mordí con todas mis fuerzas. Gritaba mucho. De un empujón me lanzó al suelo y luego se lanzó contra mi. No sé, no me di cuenta de cómo pasó, pero él estaba en el suelo y entonces pude patearle la cara. Nunca le había pegado. Tuve miedo. Su nariz le sangraba. Me insultaba, me decía cosas muy feas, por eso me enojé y le di una patada entre las piernas. Sé que le dolió mucho, se retorcía, se sobaba. Fue cuando me armé de valor y lo seguí pateando hasta que casi no se movía. Volví a agarrar uno de los cachos de florero que estaba en el suelo, me fui contra su cuello, sangró mucho. Yo también me hice una cortada en la mano, ya casi no se ve, bueno, ya tiene menos sangre. Al parecer ya salió toda la que tenía que salir. Lo bueno es que la lluvia lavó mi mano, mi pijama. Se me ensució mucho con la sangre que le salió a mi padre, pero ya no importa porque ya se le quitó.

Hubiera traído un suéter, hace mucho frío. Con eso de las prisas ni me fijé que no traía zapatos, en que traía pijama. Es de franela, pero con la lluvia, creo que no me calienta demasiado. Me da miedo. No quiero que me siga, no quiero que me alcance. Ojalá hubiera comido algo. Mi panza hace ruidos, quiere comida.

Se veía muy mal, estaba ahí tirado, sangrando, junto a mi madre. La sangre se revolvió con el agua del florero, las flores estaban todas ensangrentadas. Mi madre parecía dormida, se veía muy mal. Me asusté demasiado, por eso salí corriendo, por eso no traje un suéter ni zapatos.

Creo que ya se ha acercado más, estoy muy asustada, no quiero que se acerque más. No sé, siento que quiere hacerme algo. Su sombra, está muy cerca. Me duelen los pies, pero tengo que caminar más rápido, tengo que correr. No puedo dejar de mirar hacia atrás, me está siguiendo muy de cerca. No lo veo, pero sé que está ahí. Se veían muy mal los dos tirados. No sé, no sé qué hacer.

Sí, yo vi cómo pasó todo. Venía corriendo muy rápido para estar descalza. Volteaba como para ver que no la siguiera nadie, pero iba solita. Cuando llegó al cruce se pasó igual. Corriendo. No se detuvo a ver el semáforo. Se vio muy feo. De repente ella gritó y quiso detenerlo con las manos, pero no pudo. Le pasó por encima el camión de materiales. Se quedó ahí tirada. El del camión ni siquiera se detuvo a ver. Tardó como dos horas en llegar la ambulancia. Ya menos pude dormir. Sí, yo llamé a la ambulancia, yo la llamé. Tenía esperanza de que, de, de que…

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lunes, 11 de mayo de 2009

Me cago en Mariano Osorio

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

De por sí, cualquier cosa que sea clasificada como "literatura de autosuperación" o de "autoayuda" o algún nombre similar siempre me han cagado. No soporto cosas como Carlos Cuauhtémoc Sánchez o "El monje que vendió su Ferrari" o defecadas similares. Y es que la Literatura (así, con mayúscula) es un arte, no un curso de autoestima. Es decir, que no mamen.

Hace tiempo trabajaba en una fábrica de tubos de cartón al sur de la Ciudad de México. Era mensajero y no soportaba estar en la oficina. ¿Por qué? Pues porque en uno y otro espacio siempre estaba prendida la radio. A mi me encanta la radio, soy fan de Horizonte 108, Interferencia 710, Radio Educación y hasta de vez en cuando oigo Radio Felicidad. Pero no, sinceramente no tolero escuchar esa pinche cancioncita que dice que "Mariano es muy Mariano". O sea, ¿cómo wey? ¿Así como Luis es muy Luis? ¿O como Pepe es muy Pepe? Esa frasesita en esa cancioncita es una reverenda pendejada. Y las mujeres de la oficina la oían diario. (A menos que sea un algo así como decir que "Mariano es muy guadalupano" y aprovecharse del fanatismo religioso de este pueblo tan opiado.)

Me taladra la cabeza cuando hace sus reflexiones. Acá muy docto el señor, según él, claro está. Con su voz de hipnotista. Y vaya que hipnotiza a su audiencia, los aborrega. Es peor que un sacerdote tratando de llevar por "el buen camino" a sus feligreses. Y luego saca unas citas de poetas o filósofos reales, es decir, que sí son poetas y sí son filósofos, así como Pablo Neruda, y después de estas citas hace su reflexión, que no es más que encaminar el texto literario hacia la deplorable superación personal.

Lo peor de todo es que cuando iba en el Metro, supuestamente lejos de cualquier cosa que pudiera sintonizar al tal Mariano (porque ni en los micros te salvas, o es Mariano o es Toño Esquinca). Lejos de la oficina y de esa voz aborregante. Que llega un chingado vendedor del Metro diciendo: "sí mire, damita, caballero. En esta ocasión traigo hasta ustedes las reflexiones del filósofo y poeta Mariano Entuvida (como si Entuvida fuera un apellido). Disco en formato eme pe tres…" Y don't mamar, yo cagándome de risa de que este wey le dijera filósofo y poeta al Mariano ese. Y la gente comprándolo. Y un tipo a cinco asientos de mí casi llorando cuando empieza el wey con papá, no te metas en mi vida. Mierda de pueblo. Y mierda de líderes que tiene. Ah, porque dicen que es uno de los líderes de opinión más influyentes en el país. Con razón los mexicanos (en general) tienen opiniones tan pendejas.

Chale, no acostumbro a escribir tantas groserías en un mismo texto ni contra una misma persona, pero este tipo lo amerita. Y es que no puedo creer que de verdad los radioescuchas seamos (sean, yo no lo oigo) tan iletrados y tan pobres de conocimientos como para que un individuo como Mariano sea un gran líder moral. Es decir, sus reflexiones, además de estar narradas en un tono de homilía dominical, así bien paternalistas, tipo "yo soy la verdad y el camino"; contienen obviedades inmensas. Cosas que la gente, con un mínimo de lecturas en su vida, debe de conocer sin la necesidad de que alguien más se las digiera. (Sí, escribí digiera, de digerir y no de decir.) Y ahí hay otro grandísimo defecto de los fans del Mariano: les gusta la mierda. Es decir, que no los gusta leer, pensar, reflexionar y sacar conclusiones propias, sino que prefieren que alguien más coma libros, los digiera y finalmente les entregue el producto digerido, pura mierda.

Hace unos días vi la televisión. Ya no la veía desde hacía harto tiempo cuando me quedé convencido de que en las manos de Telenvicia y TV Apesta (y, a veces y aunque no nos guste se les suma el Canal Once) no es más que un instrumento de manipulación de masas. El caso es que vi un comercial donde salía el Mariano con su sonrisa más que falsa que siempre muestra en la publicidad de su programa radiofónico. Y que dicen que tiene un programa de televisión. Y que veo unos cachos del mentado programa. Y ya. Convencido de que este wey no hace más que malinfluenciar a nuestras mamás. Porque su audiencia es principalmente femenino en edad madura. La verdad, confieso que no fui capaz de ver el programa de una hora de duración, y no por falta de tiempo, sino por falta de aguante. De por sí me la hueva y el asco oírlo en la radio. En la televisión es peor. Se ve rete inexperto, con nervios. Y particularmente pienso y opino que se debió de haber quedado en su cabina de radio, sin que nadie le vea sus arrugas ni su chaparrez. Dice una amiga: "me gusta más oírlo, porque me lo imagino bien rostro y bien sabroso".

A mi parecer, este señor debió quedarse en su radio. Aunque sean 7 horas diarias 7 días a la semana. Envicia a menos gente que metiéndose y alimentando a la Caja Idiota.
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viernes, 8 de mayo de 2009

Anti-influenza

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Paseando por el sur de la Ciudad de México noté que el descontento y coraje hacia el virus ese tan ojete tiene harto arraigo entre la banda contracultural.

Esta foto se la tomé a la barda de Churubusco del Panteón Xoco, cerquita del centro de Coyoacán, para los que no conozcan.

Creo que sería Bueno decirle al valedor que hizo esto que se escribe con zeta y no con ese, o, ¿será a caso una forma contracultural de llamarle a la influenza?

En fin, como sea, me latió la protesta anti-influenza o antinfluensa o como lo quieran escribir, total, las ideas no usan la ortografía, ¿qué no?
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