viernes, 10 de julio de 2009

El suicidio de un monje budista

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

En 1963, en protesta por una persecución religiosa, un monje budista se prendió fuego a sí mismo. La mañana del 11 de junio de 1963, un automóvil frenó en medio del cruce del boulevard Phan Dinh Phung y la calle Le Van Duyet, en el centro de la ciudad vietnamita de Saigón (hoy, Ho Chi Minh). De él bajaron tres monjes. Uno de ellos, Thich Quang Duc, se sentó sobre el pavimento con una caja de fósforos en la mano; los otros comenzaron a rociarlo con gasolina.

La enorme llamarada que se generó cuando Duc encendió un fósforo comenzó a poner fin a la vida del monje.

Los testigos, que no atinaron a tratar de evitar el espectacular suicidio de Duc, afirmaron poco después que, mientras el fuego ardía, el monje no había movido un solo músculo, algo únicamente explicable por la notable auto-disciplina que había alcanzado en sus constantes prácticas de meditación.

Lo que buscaba Thich Quang Duc con su inmolación era llamar la atención al mundo sobre la represión que el gobierno católico de Diem ejercía sobre el pueblo budista, que era mayoría en Vietnam.

El represor católico había recibido poco antes el apoyo explícito de los Estados Unidos –entonces presididos por John Kennedy–, que lo habían ayudado a llegar al poder con la idea de que era el mejor modo de impedir que el país cayera bajo el control comunista.

Pero cuentan que, poco después del sacrificio de Duc, cuando el presidente Kennedy tuvo la foto del suicidio en sus manos –aún antes de que los diarios la publicaran–, decidió que Diem tenía los días contados.

Durante la segunda mitad del año, otros cinco monjes budistas ofrecieron su vida por la misma causa que Thich Quang Duc. Y para diciembre, el régimen de Diem había sido depuesto, Nguyen Van Thieu presidía Vietnam en su lugar, Kennedy había sido asesinado y, en los Estados Unidos, la opinión pública empezaba a unirse en bloque en contra de la guerra.


Por cierto: MALCOLM BROWNE fue el fotógrafo que capturó los momentos del suicidio que llegarían a manos de Kennedy. Una de esas fotos lo convirtió en famoso.

A comienzos de 1964 ganó el premio Pulitzer (otorgado por la Universidad de Columbia en colaboración con el Patronato del Premio Pulitzer, creado en 1917) a la mejor fotografía periodística del año. En 1968 se unió a The New York Times y en 1972 se convirtió en su corresponsal para Sudamérica. En 1991 cubrió la Guerra del Golfo.

Hoy está retirado.

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