martes, 10 de enero de 2012

Viajando en el Metro sin pantalones

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Pues el domingo me lancé al viaje en Metro sin pantalones. Invité a algunos amigos, pero ninguno quiso ir, así que fui de a forever alone. No importa, allá conocí dos tres gente a la que, por cierto, no les pedí nombres ni teléfonos ni mail ni cuentas en redes sociales.

Decidí usar la ruta que partía de Revolución, se me hizo la más interesante por los transbordes. Tardamos como una hora en lo que se hizo el corazón ese en la explanada del Monumento a la Revolución y en lo que nos dieron las indicaciones.

Ya luego nos metimos al metro. Tenía un poco de nervio, pero afortunadamente no me tocó ser de los primeros en quitarme los pantalones. Cuando me tocó hacerlo, en Balderas, la gente se nos quedaba viendo raro. Obvio. Un chavo me preguntó:

-¿Por qué te los quitas?
-Es que tengo calor.


Mucha gente pensaba que se trataba de algún tipo de manifestación contra algo o algo por el estilo. Es difícil creer que hay cosas que se hacen sólo por diversión. (Incluso lo he visto en las redes, varios comentarios acerca de la inmoralidad de los participantes, de lo fácil que es manipular a la gente y así. Pero no se confundan, no todo en la vida es serio y de vez en cuando es bueno reir.)

En el transborde de Salto del Agua una señora ya mayor me preguntó

-Oiga joven, ¿por qué anda así en calzones?
-Ah, pues es que no hay agua en mi colonia y toda mi ropa está sucia. Pero no se preocupe, 'orita voy a la tienda a comprarme unos.


En Chabacano vi a una pareja de payasos: payaso y payasa con maquillaje y toda la cosa. En calzones. Me encantó la respuesta de la payasa cuando una señora les preguntó por su calzonudez:

-No, es que nosotros venimos de una fiesta y los niños se nos lanzaron a encuerarnos. Tuvimos que salir corriendo y esto fue lo poco que alcanzamos a rescatar.

Yo fingía leer. Había muchos que hacían lo mismo. Otros iban con su celular. Otros se desnudaron también el torso.

Lo que no me gustó fue cuando algunos grupos de calzonudos iban gritando falsas consignas, o iban echando harto desmadre en los vagones. Se trataba de fingir que no pasaba nada, de simular normalidad, en calzones, no de presumir la ausencia de pantalones.

Ya en el zócalo estuvo mal plan que la plancha no se encontrara libre. Aun así se fue juntando un mar de gente despantalonada en frente a Madero. Algunos gritaban querer entrar a misa a la Catedral Metropolitana. Otros proponían una vuelta al Zócalo. Yo ya no me quedé. Ah sí, antes de irme una chica de Publimetro me pidió ayudarle en un sondeo (creo que esto no tiene nada qué ver, por cierto).


Más al rato les pongo acá un video que grabé con mi celular, en Revolución y en el Zócalo. No grabé nada dentro de los vagones porque eso iba a romper el encanto.

2 comentarios:

  1. kazbam pues yo sí me lanzaba me hubieras hablado a mí!!!!

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  2. :( No se me ocurrió, pero ahora que lo dices ya estás considerada para la próxima ocasión.

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