lunes, 18 de agosto de 2014

Wisecräcker en el Alicia

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Les cuento que el sábado pasado fuimos al concierto de Wisecräcker en el Alicia, y estuvo bien chingón. Este fue el cartel del evento:


Estaban programadas cuatro bandas invitadas, de las que, siendo sincero, no conocía ni el nombre. Y pues para nuestra sorpresa, tres de las cuatro estuvieron chingonas.

Primero tocaron los de Broken System unas cinco rolas más o menos. Estos valedores no estaban en el cartel, pero según su muro de Facebook sí estaban contemplados para tocar. El caso es que su sonido me recordó un poco a la Sekta Core. Tocan un ska-punk bien rudo (más bien un skacore), con todo el punch. Se la rifan los chavos.

Luego se treparon al escenario unos que se llaman Anti-Venöm que, la neta, tocaron bien pinche y le echaban mierda a la gente más ardidamente que de desmadre. Y pues como que su música pasó con más pena que gloria.

Siguieron en turno The Podridos con un ska-punk de ritmos acelerados y metales pegajosos. Esos cabrones se la pasan echando desmadre en el escenario, buleándose entre ellos y cabuleándose a la banda: el guitarrista-vocal no desaprovechaba la oportunidad de alburear al público presente. Su desmadre de repente me recordaba a la H. H. Botellita de Jerez (y más cuando uno de los alientos se rifó un "solo del diablo").

Y entonces llegaron Nadie Calavera, una banda ska-punk de Celaya, según recuerdo. Por cierto, que ya con estos compas el audio sonaba más chingón: al menos las voces tenían una mejor sonorización. Al menos la mitad de los presentes en el Alicia se sabían sus rolas y las coreaban alegremente. Estos músicos prenden bien chingón el ambiente, la neta.

Finalmente, subieron al escenario los alemanes de Wisecräcker, no sin antes haber hecho bastantes pruebas de sonido y haberse tardado casi una hora en preparar equipo, escenario e instrumentos. Cabe señalar que las anteriores bandas no se tardaban más de veinte minutos, quizás por la premura del programa o por decisiones del lugar. El caso que los Wisecräcker se tardaron más, pero fue lo necesario para ofrecernos un sonido limpio, chingón. Déjenme decirles también que es una buena idea contar con un ingeniero de sonido en la banda.

Foto de Arturo González Esquivel, tomada de su perfil de Facebook
Y pues mientras se hacían las pruebas de audio y todo lo necesario para tocar chingón, no faltaron los pinches desesperados que gritaban cuánta cosa llegaba a su mente: "uleeeeeros", "a ver, a ver, a ver a qué horaaaaas", "pinche puto, ya tocaaaaa". Ya en pleno set, me dio harta risa que uno de esos gritones alzó la voz para decirles "no se crean muy vergas porque ganaron el mundial". O sea, no mamen.

Ya, para no hacerles largo el cuento, los teutones se rifaron el físico en el escenario tocando casi por una hora y media (o más). Alternaban rolas en alemán con las que tienen en español y, claro, no podían faltar los cóveres. La banda asistente bailó frenéticamente a ritmo de los acordes de "Mendez", "Final countdown", "Contigo más bien", "3, 4, 5, 6 Bierchen".

Unos de los momentos más emotivos (aunque se oiga puto eso) fue cuando Dr. Klüse (el vocal y saxofonista) dijo algo así como "esta una canción de nosotros, para ustedes, es una canción mexicana…" y con eso dio paso a su versión de "Perfume de gardenias", que fue coreada a todo pulmón por la perrada skapunkera. Me pregunto si así la corearían si la toca la Sonora Santanera... Mismamente se puso el ambiente cuando tocaron "¿Por qué te vas?", a punto de cerrar su conciertazo. Curioso me resultó el que el trompetista tocara el pandero, con una descarga de energía tal que prendía el ambiente.

Por cierto, fue un bonito detalle que tocaran cuatro rolas más cuando les gritamos "otra, otra, otra".

Como ven, el concierto estuvo chido, con bandas de muy buena calidad y el estelar rifándose el físico a más no poder.





Solo hubo dos que tres cosas que no me gustaron. Primero, que las puertas del Alicia se abrieran una hora y media después de la anunciada. Segundo, el puto calor sofocante que hacía, les hace falta ventilación. Tercero, los Anti-Venöm, tocan bien feo. Cuarto, que las bandas de cartel no coincidieran con las que se presentaron. Quinto, la revisión al entrar; o sea, no mamen: entró mi compa con un cúter y no le dijeron nada, y adentro vendían chelas en botella de vidrio.

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