viernes, 26 de agosto de 2016

"Las Batallas en el Desierto, de José Agustín"

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Mire usted, amable lector que se toma un poco de tiempo para ojear las nimiedades y los asuntos sin importancia y que nunca son de vida o muerte que en este blog se abordan. Dos días ha que redacté y publiqué mi nada grata experiencia viendo Me estás matando Susana, película de Roberto Sneider basada en Ciudades desiertas de José Agustín.

Y se me olvidó contarles el chismesote postproyección, o sea, ese del que te enteras cuando has abandonado la sala de proyección y te diriges al sanitario a expulsar los líquidos acumulados durante la función.

Resulta que detrás de nosotros venía una familia que había salido de la sala contigua. No me fijé qué película se proyectaba ahí. Eran unas seis personas, más o menos. Una de las mujeres mayores observó el cartel en la sala de cual salíamos nosotros. Un hombre, ¿el patriarca de la familia?, comentó: "ah, está basada en una de José Agustín". A lo que la dicha mujer respondió, "¿José Agustín?, me suena, pero no lo ubico”. Y ahí fue cuando el don hizo su gran afirmación: "¡cómo no! Pues si es el que escribió Las Batallas en el Desierto."

Tomada de plusbits.mx
Sí, yo iba de pinche chismoso y metiche. Y cuando escuché tal barbaridad mis ojos casi se salen de sus órbitas. Afortunadamente me metí al sanitario y pude mearme de risa, dando tiempo a que la dicha familia siguiera con su camino y yo pudiera descoserme contando el chisme con mi novia. Y así lo hice. Ambos reímos mucho.

Espero que no haya necesidad de aclararlo, pero nunca está de más. Las Batallas en el Desierto es una novela de José Emilio Pacheco. (Por eso el título del post va entre comillas, para que se lea como sarcasmo y burla descarada.) Creo que a la mayoría nos piden que la leamos en la secundaria o en el bachillerato. Y espero que cualquiera que se diga fan de Café Tacvba la haya leído, aunque sea para farolear con los que no.

Y bueno, ya, para que el post no se vea tan hueco, nomás déjenme decirles que el acervo literario promedio de la banda está de la chingada. Sí, es neta que esa afirmación de ese señor me causó risa, pero seguramente yo he dicho babosadas del mismo calibre, o no, no sé. ¿Qué resultados arrojaría una encuesta en la que se pregunten por los autores de famosas novelas mexicanas como las mencionadas en este post? Igual y me lanzo a las calles a averiguarlo. Si sí, luego les cuento el chisme, porque soy bien chismoso.
Leer más »

miércoles, 24 de agosto de 2016

Me estás matando Susana

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Hace años, cuando estudiaba en el CCH Sur, tuve la necesidad de leer De perfil, novela de José Agustín. Digo que tuve la necesidad porque si no la leía no pasaba el Taller de Lectura y Redacción de Textos Literarios (pinche nombrecito). No me gustó. Tan no me gustó que decidí olvidar la historia, los personajes, la trama, todo. Y a la fecha lo he logrado.

Ayer tuve un reencuentro con José Agustín. Fuimos a ver Me estás matando Susana, película basada en Ciudades desiertas, del ya mencionado novelista. Por cierto, ¿a los encargados de nombrar la película les valió lo que viene siendo la verga el uso del vocativo? El caso es que, para mi sorpresa (alerta de sarcasmo), la cinta no me gustó.
Tomada de www.impawards.com

Es decir, es una película bien contada con unos personajes bien definidos y un soundtrack que va de lo "mexicano" (entrecomillado porque no sé bien lo que sea mexicano, pero se nota que a eso le apuestan) hasta lo moderno contemporáneo.

No puedo quejarme de las actuaciones, García Bernal se la rifa, la neta es que soy su fans. Echegui no actúa tan chido, pero tampoco es mala. Más bien le daría un ocho en la escala del uno al diez.

Lo que no me gusta es la historia, y esa está basada en José Agustín. Contiene todas las cosas que me cagan, me zurran y me defecan (como diría el buen señor Franco Escamilla) de las relaciones patológicas. Porque sí, es una relación totalmente enferma la que se retrata en la historia. Por lo mismo se me hizo eterna la cinta.

Y ya, si me pongo de más mamón, las partes habladas en inglés están subtituladas con el culo. Confunden "porque" con "por qué"; traducen have a chance, como "tienen chance"; se les olvidan los acentos; entre otras.

Entonces, a final de cuentas. Me estás matando Susana no me gustó por el guion. Por lo demás está pasable. Hasta tiene sus momentos de lucidez.
Leer más »

lunes, 15 de agosto de 2016

Amnistía anticipada o Lamiéndole los huevos al poder

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Tomada de Proceso
El fin de semana leí la nota que publicó Proceso el día 12 de agosto y que lleva por título "Ofrece AMLO “amnistía anticipada” a los grupos de poder". Sí, tal cual. Y sí, me cagué de risa por las declaraciones del tabasqueño. Faltan aún dos años para las siguientes elecciones presidenciales y el señor don Peje ya está tratando de congraciarse con la cúpula del poder. ¿Por qué y para qué? Bueno, ya se dio cuenta de que su discurso de ataque los que mueven los hilos en el país le costó el triunfo en las pasadas dos contiendas y ahora quiere asegurar su triunfo desde antes.

Dice también Proceso que los punteros para La Silla son Margarita Zavala, AMLO y Osorio Chong, en ese orden. (26, 24 y 14 por ciento de intención de voto, respectivamente.) Y, considerando que Peña Nieto está cada vez más lejos de la aprobación ciudadana con todo y sus casa blancas y sus depas en Miami y que eso le pegaría fuerte a cualquier priista en la contienda, que los perredistas difícilmente tendrán un candidato fuerte y que el Jaime Rodríguez El Bronco la está cagando gacho en el norte, la única rival seria es la señora de Calderón. Y ella sí tiene el apoyo de la gente del poder.

Al Peje se le olvidan sus propias palabras y amenazas. Se le olvida que ha dicho varias veces que no es un peligro para México, pero sí para la mafia en el poder. Y ahora dice que les ofrece amnistía, "olvido no, perdón sí". Uy, no mame, señor Andrés. Los políticos y empresarios que administran el país están temblando de miedo por el olvido que les está negando. No sabe, les acaba de quitar la tranquilidad del sueño. ¿En qué quedamos? Se es de izquierda o no. Esas mamadas de que les va a dar el perdón me suenan a colusión.

Así de mierdera y empantanada está la política en este país.
Leer más »

viernes, 5 de agosto de 2016

Los aromas del metro

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Hace ya unos cuantos años solía conversar largo y tendido con un español residente en México (originalmente exiliado en los 60s, pero que desde los 80s asumió su binacionalidad con orgullo). Y lo que más le gustaba comentar eran las notables diferencias entre su natal Madrid y mi natal Ciudad de México. Decía, entre otras muchas cosas, que el metro allá olía a cerdo y acá a maíz. Que los españoles transpiraban chorizo, jamón, chuleta, morcilla y demás productos porcinos. Y los mexicanos transpiramos tacos, quesadillas, tlacoyos, gorditas, esquites, etcétera.

Y no lo dudo, a final de cuentas olemos a lo que comemos. Por cierto, hay toda un área de la antropología que se dedica a estudiar los sentidos y la percepción. Y dentro de este campo se hallan quienes se dedican a estudiar los olores, la percepción que una sociedad determinada tiene de ellos así como su interpretación y sus funciones sociales. Suena mamón y jalado de los pelos, pero pónganse a pensar qué sería de un rito católico, o chamánico, si en lugar de usar incienso, copal, etcétera, se usara Chanel 5, Givenchy o Carolina Herrera.

Los aromas acompañan cada momento de nuestras vidas y a veces son los causantes de la elección de amigos y parejas. Y claro que hay olores que están íntimamente ligados con espacios y contextos específicos. Mi hermano trabajaba en un hospital y lo que más le molestaba era que el aroma de la cocina se metiera al baño. Un baño debe oler a lavanda, no a mole con pollo. Yo siempre he disfrutado del aroma a mole con pollo en las fiestas del pueblo de mis papás, combinado normalmente con el olor de la tierra mojada.

Tomada de El Topocho francés
También creo que hay aromas propios para cada momento del día. Volviendo al metro, en las mañanas suele estar lleno de aromas de frescura y limpieza personal. Huele a champú, a crema corporal, a perfumes, a desodorantes, a crema para después de afeitar. En contraste, desde las seis de la tarde en adelante los aromas tienden a ser de sudor y cansancio. Quizás a esta hora era cuando más usaba el metro aquel madrileño-chilango.

Y todo esto viene a cuento porque cuando algo sale del patrón llama la atención y puede ser incluso incómodo y molesto. Hoy por la mañana, de camino a mi trabajo, el metro olía a lo que yo esperaba que oliera a esas horas. Champú, crema, desodorante… Sin embargo, un fulano, quizás con resaca del juebebes, tenía un olor propio de las seis de la tarde. Y sí, fue incómodo y molesto. Estoy seguro de que a las seis de la tarde ni lo hubiera notado, pues se habría confundido con otros tantos aromas similares y mi cerebro los hubiera ignorado. Pero no, fue a las ocho de la mañana. Y para colmo iba agarrado del tubo horizontal superior con ambas manos. Lo divertido fue ver su cara, ya que desde que noté el aroma me retiré de esa zona del vagón. Como que se sintió rechazado. Ni modo, eso le pasa por apestoso.

Leer más »