viernes, 2 de octubre de 2009

Apuntes aislados sobre el 68

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Fue diez días antes de que dieran inicio las "Olimpiadas de la Paz". Se manifestaban estudiantes, profesores, amas de casa, profesionistas, el pueblo, todos a favor de la autonomía universitaria y a favor de una mejor sociedad. Todos exigiendo mayores libertades, exigiendo una democracia. Fue en la plaza de las tres culturas, en Tlatelolco, donde cuatro siglos antes se había perpetrado otra matanza. Fue por manos militares, ordenadas por voces políticas. Fue contra estudiantes, contra maestros, contra mujeres embarazadas, amas de casa, obreros. Fue contra todo un pueblo. Todo fue por las "Olimpiadas de la Paz".

La historia contemporánea de México no puede ser entendida sin el 2 de octubre del 68. Nuestra nación cambió mucho a raíz de los lamentables hechos de Tlaltelolco. Reformas políticas, electorales, democráticas sucedieron luego del conflicto. Cambios en las mentalidades también se sucedieron. Fue cuando a los jóvenes se les comenzó a ver como un actor político. A partir de este punto la sociedad ha jugado más su papel de criticar y proponer. De decir y de hacer. Vinieron luego el 71, con el Jueves de Corpus, la solidaridad del 85, las manifestaciones democráticas del 88 silenciadas por las llamas y muchas manifestaciones más en busca de una sociedad más justa.

Después del 68 no ha sido nada igual. Han cambiado las relaciones gobierno-pueblo, padres-hijos, profesor-estudiantes. Para bien o para mal se crearon los Cecehaches y las Uams.

Una vez más mediante un acto doloroso y lleno de sangre vio la luz este pueblo. Un renacer social. Abrir los ojos ante la injusticia, ante el abuso del poder. Abrir los ojos para no volver a cerrarlos, según, porque luego como que quieren cerrar de sueño, o luego les da flojera ver al sur y a cualquier lado.

Antes del 68 eran unos los que oían rock y esas cosas, eran otros los que pensaban políticamente, eran otros los que oían folk, trova, sonidos latinoamericanos. El 68 significó el acercamiento y, el empapamiento de unos a otros, de unos con otros, dando origen a la contracultura mexicana. Con sonidos negros, como el rock, el rap, el ska, pero también el son jarocho, la salsa. Con tintes latinoamericanistas, folklóricos. Con letras de protesta, de fiesta, de baile.

El 68 es el punto de partida para este presente. Su costo fue más alto de lo que debió de haber sido. Murieron muchos, muchas. Murieron por el odio del poder. Por mantener las apariencias y decirle al mundo que este país había dejado de ser bárbaro. Murieron por el odio y la cerrazón del gobierno. Los murieron para defender al viejo dinosaurio.

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