miércoles, 19 de mayo de 2010

Superación personal salvajemente grupera

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

¿Conoces a Gabriel Roa? Ese locutor de "La Z" (Salvajemente grupera) que chambea de lunes a domingo de las seis a las once de la mañana. No mames, un mismo locutor cinco horas continuas los siete días de la semana, está cabrón. El caso es que el tipo trata de ser como una versión grupera del ya criticado (en este espacio) Mariano Osorio. Con su programa de Las serenatas de la Z trata de hacerla de Doctor Corazón.

Pero lo que me ha motivado a escribir esto no fueron sus serenatas ni su aborregante voz que usa en ellas, sino lo que escuché en la mañana del día de hoy. Eran como las 8:00 am, así que no sé si era el programa de Las serenatas o ese que se llama Morning Show (pinche nombre mamón). Resulta que por lo regular llevo mis audífonos con algo de ska-jazz, rock, punk, rap y reggae (principalmente) para no ir escuchando las pinches músicas horrendas que suelen poner los microbuseros a toda hora y a todo volumen. Pero hoy no los llevaba y alcancé a escuchar cómo una tipa lloraba a moco tendido mientras el tal Roa le daba terapias de superación personal, acá diciéndole "pero ahora ya tienes un fan, yo soy tu fan, y aquel tiene que reconocer que tú eres una gran mujer", n'ombre, la susodicha chillaba más mientras más le decía el tal Roa.

Estaba a punto de soltar la carcajada cuando noté que la mayor parte de la gente que viajaba en el microbús asentía con la cabeza a cada palabra de Gabriel Roa. No mamen, neta que era como si los estuviera regañando (a ellos) y las estuviera estimulando (a ellas). Entonces lo pensé mejor y no me reí, ¿qué tal que entre todos y todas me partían la madre? Ante estas actitudes de los escuchas, me pregunto ¿cómo puede ser posible que un tipo como este controle así de fácil las opiniones y las emociones de la gente? Algo me queda más que claro: el cabrón sabe cómo hablarle a su público. Pero aún así no puedo creer que haya gente tan pendeja como para escucharlo todos los días cinco horas y hacerle caso a sus consejos baratos y reciclados infinidad de veces.

Total que, para no dejarme contaminar con las palabras de este sujeto, me puse al fin mis audífonos y fui feliz coreando Take 5 con Alamedadosoulna.

4 comentarios:

  1. Vox populi vox Dei... Así es la vida.

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  2. haces bien karnal no te dejes contaminar....

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  3. Ya vez pero te querías ver bien intrépido con los oídos limpios a medio micro jejeje. Suele pasar, suele pasar.

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  4. Sí eh, pero aprendí la lección y ya no dejo que los microbuseros ensucien mis oídos. Ja ja ja.

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