martes, 24 de febrero de 2015

Estúpidas Letras 39

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

En una panadería del Centro de Tlalpan

En Mixcalco. Enviada por Itzi.

Enviada por D. Alipio.

En la ENAH.

En un parque al sur del DF.
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jueves, 19 de febrero de 2015

Yo odio a l*s ciclistas o Ciclismo urbano (3)

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Sí, yo odio a l*s ciclistas que:

Tomada de Diario en bici
* Se suben a las banquetas. Y luego tienen todavía el descaro de tocar la campana para que se quiten los peatones. Banda, las banquetas se hicieron para los peatones. Las bicicletas son vehículos y por tanto deben circular por el arroyo vehicular. No sean pinches maricas.[1] Respetemos el espacio para los peatones y exijamos respeto en el espacio que nos corresponde como ciclistas.

* Circulan en sentido contrario. Nada más pendejo que hacer esto. Hay quienes lo hacen con la excusa de que así los ven quienes traen carro. No mamen, l*s ciclistas también son visibles si van en el sentido correcto de circulación. El pedo es que circulando en sentido contrario, si llega a haber un impacto, es más fuerte dado que se suman las velocidades puesto que los vehículos llevan trayectorias opuestas. Física básica. Ahora que si el problema es que quieren ver a los autos, basta con practicar la mirada atrás. Hay que voltear constantemente para saber si vienen autos o no. O, la opción más cómoda, hay que ponerle espejitos a la bicicleta.

* Circulan por los pasos de cebra. Esas rayas blancas que están pintadas en las esquinas de las calles y avenidas no son para que los ciclistas pasen por ahí. Son para que los peatones puedan cruzar a salvo. Igual que en el primer punto, respetemos espacios.

* Se pasan los semáforos en rojo. Neta, banda, los semáforos también tienen que ser respetados por los ciclistas. Ya lo dije, las bicicletas también son vehículos.

* Obstruyen el paso peatonal mientras está en rojo la luz del semáforo. Sí, yo sé que es más seguro y eficaz estar delante de los autos a la hora de iniciar la marcha cuando cambia de color el semáforo, pero ese no es pretexto para bloquear los pasos peatonales. Insisto, respetemos espacios.

* Circulan zigzagueando. No mamen, esto es de lo más pendejo. Trazar un camino sinuoso, cambiando de carril, abriéndose o cerrándose hace difícil que otros vehículos (incluyendo autos y bicicletas) puedan ver al ciclista. Y es de todos bien sabido que si no se es visible, es más probable que ocurra un accidente. (El clásico "salió de la nada, poli, no fue mi culpa".)

* No avisan sus cambios de carril o vueltas. Así como los autos tienen direccionales y deben usarlas (aunque nunca falta el pendejo que no lo hace), los ciclistas deben avisar sus cambios de carril y sus vueltas. Sobretodo por seguridad propia. ¿Que cómo se hace? Pues con las manos. Si se va a cambiar o girar a la derecha, hay que soltar la mano derecha y ponerla horizontal. Aplica la misma con la mano izquierda si se va para el otro lado. De este modo el ciclista se vuelve visible y previsible, de tal suerte que puede evitar accidentes.

Y l*s odio porque esas acciones pendejas antes descritas ponen en riesgo tanto a ell*s mism*s como a l*s conductor*s de vehículos automotores. Y luego nomás les andan dando razones para odiar a todos los ciclistas en general.


[1] Uso la palabra marica en su acepción de cobarde.
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lunes, 16 de febrero de 2015

Por qué hay gente que odia los lunes

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Hoy es lunes. Y, como cada lunes, hay un montón de gente renegando y maldiciendo al lunes. Pero, ¿por qué lo hacen? Tengo algunas hipótesis:

a) Por el desfasamiento del ritmo circadiano.
b) Porque sus trabajos son tan miserables que odian iniciar labores.
c) Porque son bien pinchemente amargad*s.

Vámonos por partes.

a) Los humanos, como cualquier otro animal, poseemos un ritmo circadiano. O, dicho en palabras cotidianas y grosso modo, un reloj biológico, reloj interno, etcétera. Ese ritmo lo establecemos con hábitos constantes. De lunes a viernes, quienes tenemos la suerte de trabajar (buena o mala, eso depende de cada persona), despertamos y dormimos más o menos a la misma hora. Ese horario le marca el ritmo a nuestro cuerpo. Por eso lo sábados me cuesta levantarme tarde.

El fin de semana este ritmo se desfasa, por los desvelos, porque dormimos más que entre semana o por cualquier otra razón. El caso es que nuestro tiempo para dormir se modifica, de tal modo que al despertar en la mañana del lunes no estamos preparados para retomar el ritmo que llevamos entre semana. Eso le pasa a muchos y por eso odian los lunes, porque les significa un esfuerzo mayor para despertar, para alistarse y para ir al trabajo.

b) Los entornos laborales no siempre son agradables. En mi caso sí lo es, salvo algunas excepciones. Tengo un trabajo que, a grandes rasgos, me gusta. Y mi jefe no es para nada un ojete, sino todo lo contrario. Pero no a todos les gusta su trabajo ni tienen un buen jefe. Y por eso odian los lunes. Porque significa volver a un lugar que no les gusta, a realizar unas tareas que no les gustan y a tolerar-aguantar el humor de un jefe que no les cae bien. En realidad, esta gente no odia los lunes, sino su trabajo.

c) Se trata de gente amargada, malcogida, resentida, frustrada, fracasada, dolida, etcétera, etcétera, etcétera.

P.D. Por si no lo notaron, yo no odio los lunes. Me gustan.
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miércoles, 11 de febrero de 2015

Estúpidas Letras 38

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Enviado por El Estopa.

En un Jardín de niños en la Villa Panamericana.

En el centro de Zacatecas.

En el Museo Rafael Coronel, Zacatecas.

En Huipulco, Tlalpan.

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