jueves, 19 de febrero de 2015

Yo odio a l*s ciclistas o Ciclismo urbano (3)

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Sí, yo odio a l*s ciclistas que:

Tomada de Diario en bici
* Se suben a las banquetas. Y luego tienen todavía el descaro de tocar la campana para que se quiten los peatones. Banda, las banquetas se hicieron para los peatones. Las bicicletas son vehículos y por tanto deben circular por el arroyo vehicular. No sean pinches maricas.[1] Respetemos el espacio para los peatones y exijamos respeto en el espacio que nos corresponde como ciclistas.

* Circulan en sentido contrario. Nada más pendejo que hacer esto. Hay quienes lo hacen con la excusa de que así los ven quienes traen carro. No mamen, l*s ciclistas también son visibles si van en el sentido correcto de circulación. El pedo es que circulando en sentido contrario, si llega a haber un impacto, es más fuerte dado que se suman las velocidades puesto que los vehículos llevan trayectorias opuestas. Física básica. Ahora que si el problema es que quieren ver a los autos, basta con practicar la mirada atrás. Hay que voltear constantemente para saber si vienen autos o no. O, la opción más cómoda, hay que ponerle espejitos a la bicicleta.

* Circulan por los pasos de cebra. Esas rayas blancas que están pintadas en las esquinas de las calles y avenidas no son para que los ciclistas pasen por ahí. Son para que los peatones puedan cruzar a salvo. Igual que en el primer punto, respetemos espacios.

* Se pasan los semáforos en rojo. Neta, banda, los semáforos también tienen que ser respetados por los ciclistas. Ya lo dije, las bicicletas también son vehículos.

* Obstruyen el paso peatonal mientras está en rojo la luz del semáforo. Sí, yo sé que es más seguro y eficaz estar delante de los autos a la hora de iniciar la marcha cuando cambia de color el semáforo, pero ese no es pretexto para bloquear los pasos peatonales. Insisto, respetemos espacios.

* Circulan zigzagueando. No mamen, esto es de lo más pendejo. Trazar un camino sinuoso, cambiando de carril, abriéndose o cerrándose hace difícil que otros vehículos (incluyendo autos y bicicletas) puedan ver al ciclista. Y es de todos bien sabido que si no se es visible, es más probable que ocurra un accidente. (El clásico "salió de la nada, poli, no fue mi culpa".)

* No avisan sus cambios de carril o vueltas. Así como los autos tienen direccionales y deben usarlas (aunque nunca falta el pendejo que no lo hace), los ciclistas deben avisar sus cambios de carril y sus vueltas. Sobretodo por seguridad propia. ¿Que cómo se hace? Pues con las manos. Si se va a cambiar o girar a la derecha, hay que soltar la mano derecha y ponerla horizontal. Aplica la misma con la mano izquierda si se va para el otro lado. De este modo el ciclista se vuelve visible y previsible, de tal suerte que puede evitar accidentes.

Y l*s odio porque esas acciones pendejas antes descritas ponen en riesgo tanto a ell*s mism*s como a l*s conductor*s de vehículos automotores. Y luego nomás les andan dando razones para odiar a todos los ciclistas en general.


[1] Uso la palabra marica en su acepción de cobarde.

1 comentario:

  1. Gracias por ponerle palabras a las maldiciones que digo en mi cabeza todos los días ¬¬ #Yotambiénodioalosciclistas

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