jueves, 7 de diciembre de 2017

Algunas obsesiones mías...

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

I. Ortografía y gramática. Sí, soy de esos mamones exagerados que corrigen textos ajenos. Me arden los ojos cuando encuentro errores de escritura. Lo peor del caso es que los he hallado en documentos laborales… qué desesperación, en serio. Creo que algunas amistades han dejado de serlo por mis constantes correcciones. (Sí, sé que yo tampoco escribo impecablemente, pero le echo ganitas.)

II. Los billetes. No es que cargue con muchos de ellos, porque no hay de dónde sacar tantos, pero los pocos que habitan mi billetera siempre están ordenados así: el anverso hacia el frente y nunca de cabeza, el de menor denominación es el primero y el mayor es el último. Me provoca cierta ansiedad que arruguen, doblen, o hagan chicharrón al papel moneda. Cuando recibo un billete en mal estado, lo aliso primero y después lo coloco en su lugar.

III. Dobleces en los papeles. Cuando doblo una hoja por la mitad, es por la mitad exacta. Cuando hago origami, trazo los dobleces con extremo cuidado y gran precisión. También soy cuidadoso con los tiquetes de pago que me entregan, siempre doblados en mitades exactas.

IV. Formato en un archivo de texto. Me desespera recibir un documento digital y encontrarme con varias fuentes usadas aleatoriamente, algunos párrafos justificados y otros alineados a la izquierda sin ninguna razón lógica. Simplemente, es algo horroroso.

V. La conjugación en la segunda persona del singular en pretérito del indicativo. Me duelen los oídos (para seguir con la extrema mamonería) cada vez que alguien dice trajistes, fuistes, oístes, y demás aberraciones.

Y ya, no diré más para no ser tan insoportable.
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jueves, 23 de noviembre de 2017

México según los mexicanos en las búsquedas de Google

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Desde hace ya mucho tiempo soy asiduo lector del blog Fronteras. Si no lo han leído, léanlo, está chingón.

Este blog, en su última entrada publicó un mapa donde coloca las sugerencias que Google arroja al colocar el nombre de las comunidades y ciudades autónomas del Reino de España seguidas de la palabra "es", como un ejercicio para saber qué buscan los españoles sobre su patria.

Me gustó la idea y la repliqué con las 32 Entidades Federativas en que se divide nuestra república. Solo que en este caso omití las sugerencias más sosas y obvias que aparecieron en el buscador.

Los resultados son estos:


Hay de todo en la viña del señor, o más bien, hay de todo entre los que buscan en Google:

Los dudosos. Esos que no saben si Coahuila es estado o municipio, si Colima es estado o ciudad, si Hidalgo es rural o urbano, o, lo que está más cabrón, si Sonora es del norte del oriente del occidente o del sur.

Los geográficos. Quienes están completamente seguros que Baja California es de México, los que aseguran, sin fundamentos geopolíticos, que Baja California Sur es zona fronteriza. Los obvios que afirman que Chihuahua es frontera, y que Tamaulipas también. Quienes aseveran que Durango es del norte seguro lo hacen como reivindicación contra el centro, ya ven que está de moda. Los que dicen que Guanajuato es del occidente, no me convencen. Que Jalisco es México, pues sí. Que Oaxaca es la entidad federativa con mayor número de municipios ya que tiene en total 570, ¡hombre!, fabuloso dato inútil. Que Yucatán es del sur... pues para fines estadísticos sí, pero es más norteño incluso que la capital del país.

Los preocupados por la seguridad. Y esos dicen que Aguascalientes, Michoacán y Nayarit son peligrosos. Cerquita de ellos, pero cociéndose aparte está Zacatecas que dicen que es seguro.

Los que hablan del nivel o estilo de vida. Según los que han hecho esas búsquedas, Campeche y Quintana Roo son caros. Y San Luis Potosí es buen lugar para vivir.

Los melómanos. La frase "Chiapas es en el cosmos" es parte del Canto a Chiapas. "Guerrero es una cajita" es una canción de Antonio I. Delgado. "Tabasco es un edén", es parte de una canción que no sabemos si se llama "A Tabasco" o "Vamos a Tabasco". "Veracruz es bello", es una frase usada en muchos, muchos sones jarochos, en rimas de presentación de varios danzones y en poemas y versos populares, aunque también es parte del nombre de un restaurante.

También están los slongans de instituciones de gobierno. "Morelos es rodada", es un programa de radio del Instituto Morelense de Radio y Televisión. "Puebla es mi destino", es marca registrada de la Secretaría de Cultura y Turismo de dicho estado. Y "Sinaloa es tarea de todos" es slogan del gobierno sinaloense.

Hay otras sugerencias que no se podrían agrupar, o que por lo menos no se me ocurrió cómo aguparlas. Como "Nuevo León es único", que resulta que se trata de una página de Facebook. O la sugerencia para la Ciudad de México que dice que es lo mismo que DF. Creo que seguimos sensibles por el cambio de nombre oficial de nuestro pueblote. "Querétaro es la palabra más hermosa del español" se refiere al orgullo más grande de los queretanos, haber ganado un concurso del Instituto Cervantes.

Si van contando, se habrán dado cuenta de que faltan dos entidades. Las dejé al final porque son las más troleadas. Dicen las sugerencias de las búsquedas que [el Estado de] México es provincia. No, como tal no existen provincias en este país, pero es una bonita manera de decirle a los mexiquenses que no forman parte de la capital del país, o que son unos pueblerinos o rancheros, y eso les hace enojar, créanme...

Y al final... (redobles por favor) "Tlaxcala es parte de Puebla", mwahahaha, esa sí es troleada épica. Decirle tal cosa a un tlaxcalteca es la peor ofensa, mayor incluso que mentarle su madre.

[Consideremos que el Estado de Tlaxcala es un vestigio de los acuerdos entre los tlaxcaltecas y Hernán Cortés cuando, en el contexto de la conquista, el castellano orquestó la derrota a los mexicas con el apoyo de los pueblos oprimidos por éstos; que durante la existencia de Nueva España, Tlaxcala conservó privilegios que otros indígenas no; y que en la época independiente no se ha disuelto el estado prácticamente por tradición, ya que se supone que para que exista un estado éste debe ser autosuficiente, pero ni Tlaxcala ni Aguascalientes lo son.... uff... largo breviario histórico-político.]

Y ya, hasta aquí llegó el post, que yo esperaba que fuera corto, pero no lo fue.
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Coco no rifa, la neta

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Primero déjenme decirles que sí, ya sé que han pasado muchos días desde que se estrenó la película en México y por lo tanto mi crítica ya está desfasada. No importa, si no escribí antes fue porque las salas estuvieron abarrotadas durante varias semanas y porque sí.

Como sea, les comparto, si es que quieren chutarse mi perorata, mis razones por las que no me gustó Coco de Pixar:

1. Las fotos en las ofrendas. La tradición es previa a la invención de las fotografías, por lo tanto, no eran un elemento indispensable. Según me contaron mis padres y los adultos con los que he conversado al respecto (de diferentes zonas del país) los ancestros muertos van a las casas de sus descendientes haya o no haya fotografía. Claro que la inclusión de este requisito en la trama justifica la desesperación de Héctor y se vuelve crucial, pero no, no es indispensable.

2. No me acuerdo de una sola canción. No es mamada mía, el soundtrack pasó sin pena ni gloria en la cinta. Si me atreviera (y sí lo haré) a comparar Coco con otras producciones pixarianas, por ejemplo, con Toy Story, sale perdiendo la más reciente. De la saga juguetera nunca vamos a olvidar "yo soy tu amigo fiel…" o, en mi caso, nunca me sacaré de la mente esa canción que dice que "no puedo creer que de volar no tenga el poder…" En cambio de Coco no me quedé en la mente con ninguna. Eso estuvo chafa sobre todo porque se trata de una historia centrada en la música.

3. No hay escenas entrañables. Siguiendo con la comparación previa, hay escenas buenas, como cuando Cheech se va, o cuando… rayos, no re cuerdo otra… Y pues, eso. Pasan los años y sigo viendo en mi mente a Buzz Lightyear saltando del barandal a la ventana para después caer al vacío de la escalera y terminar en el suelo con un brazo desprendido. De Coco… pues no hay alguna escena así de rescatable. Digo, me gusta la burla descarada a la egolatría de Frida Kahlo y su coreografía de papayas, pero no es una escena trascendental en la historia…

4. Los alebrijes. O sea, no mames, sí están chidos y está chido que los incluyan en la historia, pero nada qué ver con la tradición de muertos.

5. Los giros en la historia. Sigo sin entender por qué chingados es que Miguel se vio entre los muertos y no entre los vivos así de repente. La identidad de Héctor se veía venir desde que se le oyó cantar. Fue lindo escuchar a La Llorona, pero tampoco me parece trascendental ni el giro ni la pieza musical.

6. La distribución de la riqueza después de la muerte. Según mis informantes (esos que mencioné en el punto número uno), los ancestros visitan la ofrenda y consumen la esencia de aquello que se les ofrece, no se llevan ni una migaja, nada. Y, se supone, que una vez muerto todos seremos iguales. Bueno, pues nel, según Coco seguirá existiendo ese injusto reparto de la riqueza…

7. Miguel. Me cayó muy mal la voz del morro. Aunque primero irá mi queja contra Cinépolis y Cinemex, el duopolio de las salas de cine, al menos en mi ciudad. En casi ninguna sala se proyectó la película en su idioma original y eso me encabrona. Ah, la Cineteca Nacional sí lo hizo, pero sus salas estaban llenas hasta por los tres días siguientes a la búsqueda. El caso es que el doblaje del niño estuvo chafa, chafa, lo que se dice chafa. Y el personaje en sí no tiene mucho carisma. O sea, sí es el héroe que viaja para volver transformado, esa fórmula épica que miles de años ha funcionado en las narrativas de todo el mundo, pero no tiene carisma. Es más carismático el Rayo McQueen en la primera de sus tres películas que Miguel, la neta.

8. Coco, o sea, doña Socorro. Sí, tardé en darme cuenta que ese es el nombre de la bisabuela de Miguel. Y pues lo mismo, un personaje desangelado que si bien me hizo chillar cuando cantó la rola que le compuso su padre, me parece muy simple y un pretexto muy débil para titular la obra… o para filmarla.

Y ya, me extendí más de lo planeado y me clavé mucho con las críticas a la tradición. Sí, sé que se trata de una película comercial y no de un documental. Que fue realizada con miras a la recaudación de ingresos y no como un documento etnográfico que sirva para documentar las tradiciones mexicanas en torno al Día de Muertos. Pero es que ellos empezaron. Si los de Pixar no hubieran alardeado sus seis meses de investigación exhaustiva en México y si los críticos no estuvieran alabando el trabajo "bien hecho" de los pixarianos, (ejemplos uno, dos, tres, cuatro) yo ni hubiera tocado el tema. Pero es que no mamen, están viendo que el Kazbam es memerto y se ponen de pechito. (Esas frases sí son fieles a las tradiciones mexicanas, por cierto.)

En fin, no todo estuvo culero. La animación estuvo muy chingona y me encantó el inicio con papel picado, pero ni la historia ni las referencias a la tradición me convencieron, y por eso es que Coco no rifa.

P. D. (Porque no es crítica hacia Coco.) Reverenda mamada es toda la promoción desde las instituciones de cultura del gobierno mexicano, desde la premier en Bellas Artes hasta la exposición en la Cineteca Nacional, que, por cierto, ¿no hubiera sido mejor un alebrije hecho por alebrijeros en lugar de un alebrije de plástico?

P. D. 2 ¿Un xoloitzcuintle callejero? No mames, esos son perros nice, de lujo.
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miércoles, 26 de julio de 2017

Cuarenta y tres líneas

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam




Cuarenta y tres líneas por los normalistas
tal vez sean poca cosa para exigir justicia
quizás sirvan de nada ante tanta pinche malicia
tal vez podrían decir que la esperanza es ficticia
pero siento necesario crear la situación propicia
para gritarle al mundo esta atrocidad que me desquicia
fue noticia que cubrió primeras planas
se estremeció el planeta con la barbarie mexicana
un grupo de estudiantes de la normal de Ayotzinapa
iba con rumbo al distrito para unirse a una marcha
y recordarle al poder que no olvidamos la matanza
del dos de octubre cometida en aquella plaza
mas para su mala suerte cruzaron por Iguala
y para su peor suerte lo gobernaba Abarca
perredista se decía y ungido por Pejemesías
nadie sabe bien qué pedo pero él y su policía
atacaron al camión de los normalistas aquel día
Cuarenta y tres líneas por los estudiantes
que fueron atacados como si fueran maleantes
el veintiséis de septiembre de dos mil catorce
grábate esa fecha es el inicio del acabose
y aunque se engrose la lista de los crímenes
que descaradamente cometen los regímenes
priistas panistas y también los perredistas
pues el partido no importa en serio no me insistas
la sabidas malas mañas de todos son igualitas
Ayotzinapa no es un caso aislado
en todo el territorio del país se han registrado
impunes desapariciones y también asesinatos
que no te mientan no fue el narco sin duda fue el Estado
su verdad histórica no es más que un gran engaño
sembraron evidencia y callaron a la ciencia
del grupo de expertos que investigó a conciencia
negaron los hechos y también han protegido
a posibles responsables vestidos de verde olivo
pero aunque quieran e intenten robarnos la memoria
es nuestro empeño que no se borren de la historia
los actos de terrorismo que ejecuta la escoria
que controla a la justicia y borra las indagatorias
no te calles no olvides por favor nunca desistas
que esto se recuerde en boca de miles de cronistas
y aunque tal vez sean poca cosa para exigir justicia
aquí hay cuarenta y tres líneas por los normalistas
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jueves, 15 de junio de 2017

Hotel Collins (Iztapalapa)

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Mi compa A compartió un artículo de Vice News en el Feisbuc y le eché un ojo... al artículo, no a mi compa. El dicho artículo habla sobre la zona más maciza, riesgosa, tenebrosa y peligrosa de la Ciudad de México, allá en lo más recóndito de la expenínsula de Iztapalapa, o, como dijera el mismo A, el emirato de Al-Iztapalapa (chiste local, I'm sorry).

El artículo es este, por si gustan verlo: Cuando la esperanza llega a 'El Hoyo', el territorio más violento de la Ciudad de México.

La verdad, me ganó la curiosidad y me puse a buscar en el Google Maps, pero no hallé una colonia "La Joya" en Iztapalapa, tal y como dice el artículo. Fue gracias a esta nota de La Jornada referenciada en el sitio de Vice que pude ubicar la zona. Y sí, se ve intrincado el acceso y la salida.

Y resulta que, en ese rato de curiosidad, me percaté de que en la zona existe un hotel. Sí, un hotel, el Hotel Collins.


Cuenta con un diseño arquitectónico y materiales de vanguardia.


Y con el mejor cuerpo de seguridad privada.


Bueno, ya basta de sarcasmo y humor malintencionado. La mera verdad, si es que la zona está tan ruda como dice Vice, mis respetos para el chofer del carro de Google Maps que se aventuró en tan riesgosa geografía con tal de satisfacer las demandas del servicio de Google. Qué huevotes.
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miércoles, 7 de junio de 2017

Miniña

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Ésta es Miniña, reposando en mi muslo mientras le
acaricio el cuello. De las pocas veces que se dejó apapachar.
Llegó en 2011 a la casa cuando tenía un año de edad. Sus anteriores humanos se mudaron y no pudieron llevársela, eso fue lo que me dijo el veterinario.

Supongo que el viaje fue complicado para ella, fue en metro desde Buenavista hasta Tasqueña. Ahí me la entregó la compañera de la ENAH que sirvió de contacto; y de ahí nos fuimos en taxi a mi casa, su nuevo hogar. Estaba asustada cuando abrí la puerta de la transportadora, pero no tuvo mayores complicaciones para adaptarse.

Mi hijo, de tres años en aquél entonces, fue quien se encargó de ponerle nombre: Miniña.

Miniña era la onda. Apenas llegando a la casa ahuyentó a los roedores provenientes del terreno semibaldío de al lado. Y los que no quisieron irse, pues los cazó. Ese era el trato, ella mantenía a raya a los roedores y nosotros le ofrecíamos casa, comida y salud a cambio. Nunca faltó al acuerdo.

Miniña era tranquila. No le gustaba llamar la atención de los humanos, mientras la dejáramos estar a gusto en el sillón, no la hacía de pedo. También era un poco rara. Si bien en la sala me ignoraba, cada vez que subía a tender mi ropa a la azotea buscaba que le hiciera caso, que la acariciara. Y si entraba en mi habitación buscaba mi regazo.

Miniña era un poco celosa. Las primeras veces que I se quedó a dormir conmigo, se subía a la cama y la empujaba sutilmente. Lo mismo le pasó a G cuando se quedaba con mi hermano, o al menos eso me contaron.

Ayer murió. Ingirió algún tipo de veneno. O quizás un ratón envenenado. No sé si fue accidental o un acto alevoso por parte de mis vecinos. La halló mi prima, mi sobrina se encargó de avisarnos.

Tristeza, rabia, enojo, coraje, dolor, mucho dolor. Eso y más que no puedo describir es lo que he sentido desde que me enteré de su muerte. Era más que mi gata, era parte de la familia.

Kitty, nuestra otra gata, estuvo ausente durante la tarde. Llegué a pensar lo peor. Afortunadamente en la noche apareció pidiendo comida. Espero que no le pese tanto la ausencia de Miniña.

P.D. Mi mamá me enseñó que no debo desear el mal a nadie, pero si esto fue premeditado y alevoso, deseo que quien lo hizo sufra infinitamente durante su muerte.
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lunes, 10 de abril de 2017

Del amor II: La media naranja

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Tomada de www.tollupol.es
La idea de la media naranja es el cuento clásico que más daño le ha causado a la humanidad. Bueno, a la parte de la humanidad que se la cree.

Échenle una ojeada al discurso de Aristófanes en El Banquete de Platón.

Y hace daño porque parte del supuesto de que la gente está incompleta, que no son seres acabados y que su felicidad depende de que puedan encontrar a esa parte que los haría seres redondos, acabados, completos y no un pedazo de trozo de algo. Crea, por lo tanto, a humanos codependientes, mendicantes de afecto, y limosneros de amor.

Sugiero que dejemos de lado esa concepción babosa y dañina y que nos consideremos seres completos. Seamos autosuficientes y no dependamos del amor y del afecto que nos puedan dar otras personas. Establezcamos relaciones amorosas basadas en la completitud, la plenitud y el gusto de estar, y no en la necesidad y la dependencia de alguien más. Las mejores relaciones amorosas son esas que se dan entre seres felices, seres autónomos, seres independientes que se acompañan porque quieren, porque se les da la gana, y no porque lo necesiten para ser felices.


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miércoles, 5 de abril de 2017

Del amor I: Individualidad y autonomía.

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Tomada de adibs-feminista.org
No creo en la idea de que una pareja sentimental deba comportarse como si se tratara de una sola persona. No defiendo la idea de que lo que piensa uno lo debe pensar el otro. Ni la idea de que lo que dice uno representa las emociones y pensamientos de ambos.

Al contrario, defiendo la individualidad y la autonomía tanto de ideas como de acciones dentro y fuera de la relación. Dos personas que se aman no tienen porqué pensar igual ni actuar del mismo modo.

(Y tampoco se trata de que se complementen, de eso, de la media naranja, luego les hablo.)

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miércoles, 22 de marzo de 2017

Entre el acoso y la hombría.

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Nota preliminar: 
Escribí esto porque leí esto otro
y porque me pareció prudente y necesario.

El acoso sexual es parte importante de la heteronormatividad patriarcal, del machismo, pues.

A los veinte años entré a trabajar a una empresa que fabrica tubos de cartón, desde lo que son para papel de baño hasta los que se usan para construir columnas para grandes obras civiles. Como yo era ayudante general, tenía que hacer lo que me indicaran. A veces me desempeñaba como mensajero, a veces como chalán de embarques.

Precisamente fungiendo ese rol me tocó ver, oír, presenciar el acoso sexual en primera fila. Los choferes de los camiones en los que entregábamos la mercancía, seguros de su hombría, solían gritar "piropos" a las transeúntes. Simplicidades desde "guapa" hasta elaborados versos híper guarros de los cuales, la neta, no me acuerdo. Era parte de su identidad. Lo es.

En cierta ocasión, volviendo de no-sé-dónde-chingados (en realidad no es importante saber de dónde), el chofer al que acompañaba vislumbró a la distancia un CETIS, o CECATI, o algo así. El caso es que era la hora de la salida del turno vespertino. Bajó la velocidad y, aprovechando que mi ventanilla estaba abajo, gritó una de sus guarradas favoritas. Obviamente eso ofendió a la morra. Sin embargo no hizo, ni dijo nada.

No me voy a poner como héroe, la neta es que solo miré al chofer y le pregunté

–¿Y así como que para qué?, digo, ¿te dio su teléfono?, ¿te pidió un aventón?
–Cha, no te pongas de fresa. Es nomás para cotorrearlas. Mírala, hasta le gustó.
–No mames, ya se siente soñada– obviamente no notó el sarcasmo.

Seguimos avanzando y nos acercamos a un grupo de unas tres morras.

–Puto si no les dices nada– me dijo.
–¿Nada de qué, wey?
–Ps, díles algo, wey, no seas puto.

Pasamos al lado de las morras y yo solo voltee hacia afuera del camión y de nuevo al frente.

–Ah, pinche puto maricón que eres, wey, la neta.

No le dije nada más. Digo, estaba morro y nunca había leído ni madres de feminismo, género y esas yerbas.

A la distancia, veo que el acto de acosar a una mujer en la calle refuerza la posición de macho dominante. Afirma la división sexual del cortejo y la supresión de la capacidad de agencia de las mujeres.

Ser acosador o ser puto, en ese dilema se educa a los varones en una sociedad, en un mundo en el que se cosifica a las mujeres y se les trata como seres desechables. Blanco o negro. Sin matices en los que puedan caber el respeto hacia el otro, hacia la otra. Esta simplicidad binaria hace creer a los varones que si no cosifican (como machines) serán cosificados (como putos).

Y no, la vida real no es así de llana y simplista. Hace falta, urgentemente, crear una consciencia colectiva que privilegie la equidad de género y el respeto, que fomente el trato digno y que visibilice el acoso, desde el más normalizado y asimilado como natural: como los piropos en la calle, entre godínez, o en el transporte público; hasta aquellos en los que se llega a la violencia física: nalgadas, besos forzados, violaciones, feminicidios.

Sí, puse al final del párrafo anterior la palabra "feminicidios". Porque, sin entrar en honduras, los motivos y razones del feminicida son los mismos que los del acosador: creer que las mujeres se pueden poseer y desechar, que son objetos para el placer masculino sin capacidad de decisión. Erradicando el primero, daremos un excelente paso para erradicar al segundo.

Aquella vez opté por ser un "pinche puto", y está bien, lo prefiero a andar de pinche violento acosador.
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viernes, 24 de febrero de 2017

Fotopost 2016

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

OK, sí, ya sé que estamos en febrero y casi acabándolo; y que los recuentos anuales se hacen o al final del año en cuestión o a principios del siguiente, pero es que hasta apenas acabé de armarlo. Tuve algunos inconvenientes a la hora de recolectar las fotos :( Lo siento, pero ya está aquí. Ah, pero antes de comenzar, déjenme decirles que es el primer año que hago un recuento con fotos (por eso no estaba preparado y se complicó juntarlas) y la idea no es mía, se la copié a Yoko Be de Malcriando Cuervos.

'Ora sí, a lo que los truje:

Resulta que no fueron pocas las fotos que quería poner, así que opté por armar un collage por cada mes.

ENERO
De enero no tengo muchas fotos, no sé por qué. Empecé el año recibiendo un hermoso regalo de parte de mi novia, esa "guitarrita" que ven ahí y que no es una guitarrita sino un ukulele (lo verán en siguientes meses). También fue el inicio de un viaje a Bolivia. Nunca había salido del país y estaba algo nervioso, pero la experiencia fue muy chida.

FEBRERO
Nuestra estadía en las tierras plurinaciones fue en este mes. Mi chava fue a bailar al carnaval de Oruro, y la foto donde trae el traje de danza la tomamos después de que recorrió 5 kilómetros bailando, es bien ruda. Nos paseamos por esa ciudad minera, échenle un ojo a la foto de abajo a la izquierda, con el Tío, un dios subterráneo; y a la foto de arriba a la derecha: hallamos un local en Oruro, Bolivia que se llama Xochimilco, pero estaba cerrado y nunca supimos de qué era. Fuimos a Cochabamba y nos fotografiamos con el Cristo de la Concordia. Estuvimos en el Salar de Uyuni, en el Lago Titicaca y en Tiahuanaco, pero de eso ya escribí un post. A mi regreso a México me fui a dar un rol a Teotihuacán, hacía falta un poco de mexicanidad.

MARZO
En marzo fui a conocer Aculco, Estado de México. Que dicen que es un pueblo mágico y, la pura verdad, está bien chido. Anduvimos por allá porque a Itzel y a su grupo de danza los invitaron al Festival Internacional Cultural Tierra Adentro, FICTA. También anduvimos dando en rol en Xochimilco pues en ese mes se lleva a cabo la Fiesta de la Flor Más Bella del Ejido.

ABRIL
Abril es un mes muy denso para mí. Es el cumpleaños de mi crío y de mi chava. Y pues, básicamente a ellos me dediqué en ese mes. Mi morro, por cierto, cambió de cinta en Taekwondo.

MAYO
De mayo no tengo suficientes fotos, la neta es que no sé qué pasó con ellas, debería tener más. Les comparto una selfie en malísima resolución que nos tomamos en el Kiosco Morisco de Santa María la Ribera de cuando fuimos al Encuentro con la Tierra, y la foto de una cantina en el pueblo de mis padres, Doctor Mora, Guanajuato, que me gustó por la fachada pintada con aerosol.

JUNIO 
En junio hice cabaret, ¡qué raro! Tuve unas presentaciones en la Casa Frissac del Centro de Tlalpan. Y, miren, ahí está el ukulele. También hubo una sesión de fotos para La Casa de Bernarda Alba en el Museo de los Ferrocarrileros. Creo que corté demasiado la foto, pero eso que se ve es una locomotora.

JULIO
Se estrenó La Casa de Bernarda Alba, y con el teatro lleno. Me apunté a las varietés del Cirque du Moleil en Youkali y a una función en La Gioconda, obvio que llevé al ukulele. Fuimos a pasear a Veracruz (Tecolutla, Papantla, Tajín) donde comimos zacahuil, Leo liberó a una tortuga lora, y nos levantamos temprano para ver el amanecer del Golfo de México, estuvo de huevos.

AGOSTO 
Más cabaret, esta vez en el Pasagüero de Motolinía, ese que se ve ahí efectivamente es el ukulele. Y mi cuñado se graduó, obviamente fuimos a celebrar con él.

SEPTIEMBRE
Y más y más cabaret. Hicimos una pequeña muestra en la Casa Frissac y me estrené a un personaje presentador. La Casa de Bernarda Alba se lanzó al Foro Abierto de la Casa del Lago y, como en septiembre es mi cumpleaños, lo festejamos comiendo unos ricos y deliciosos elotes asados al carbón estilo Bajío.

OCTUBRE 
La varieté patriótica que habíamos preparado en Casa Frissac se estrenó y tuvo una corta temporada en octubre. Volví a usar a mi presentador, con mi ukulele, claro está. Hice a mi versión de José María Morelos. Y el auditorio se llenó. La Casa de Bernarda Alba se lanzó al Foro José Martí. Y, como ya estábamos en tiempos octubrinos, hicimos Las Impertinencias de la Muerte en La Gioconda.

NOVIEMBRE
Nunca me había pintado de calavera, neta. Esta vez se me ocurrió hacerlo y estuvo chido. De paso, Itzel y yo nos fuimos así al panteón de Nativitas. La varieté patriótica se salió de la Casa Frissac y se presentó en la explanada del Centro de Tlalpan, con todo y lluvia y sin lona, la respuesta de la gente fue estupenda. Fui con mi chava y su mamá a la Peña de Bernal, a conocer. Me apunté, con el apoyo de Adriana Moles, en el taller de pastorela cabaretera de Tito Vasconcelos, del que luego saliera el señor Guajolotzin. Fuimos con mi crío al Museo Nacional de Antropología y a la Expo de los Pueblos Indígenas, en una afán de cumplir, primero, con su tarea y, segundo, observara que los pueblos indígenas que están plasmados en el museo siguen existiendo y haciendo trabajos maravillosos.

DICIEMBRE 
Se estrenó la pastorela, producto del taller con Tito. No salí en esas primeras funciones como Guajolotzin, sino como Ángel. Pero sí anduve guajoloteando en el Orfeó Català y en la Agrícola Oriental. Volví a ir a la Peña de Bernal, con mi crío, mi madre, mi hermana, mi cuñado y mis sobrinas. Y para el cierre de año, estuve festejando con mi chava, amigos, Tito y varios cabareteros en Youkali. Ah, y eso que se ve en la foto de abajo a la izquierda son, en efecto, elotes asados al carbón estilo Bajío. Es que en la familia nos encantan.

Antes de que me reclamen, los rostros de los menores de edad están pixelados por cuestiones de seguridad. No subí fotos con mi familia por las mismas razones y porque esos momentos íntimos, me los quedo para mí. (¡Qué envidioso!, ¿verdad?)

Gracias a toda la banda que estuvo y marcó el 2016 para mí. La neta es que fue un año muy divertido.

Uff, estuvo largo el post. Si llegaron hasta acá, gracias por leerme.
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