viernes, 31 de julio de 2009

Qwerty o Dvorak

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Señoras/es, les voy a contar la triste y verdadera historia de mi incursión por el mundo del teclado Dvorak. Para aquéllos que no sepan qué pedo con ese teclado, píquenle aquí.

El teclado que usamos casi todos es el teclado Qwerty, que se llama así por las primeras seis letras de la fila superior.

El caso es que me dio curiosidad saber por qué las letras están organizadas así en este teclado. Y yo acá pensando que había sido una investigación científica y todo eso. Pues no, se acomodaron así para que las letras más usadas en la máquina de escribir (en lengua inglesa) no se atascaran al volver a su posición. (Recordemos las máquinas de escribir mecánicas que unas martillos para imprimir las letras en el papel.)

Frustrado, más bien decepcionado por la poca cientificidad del asunto, me puse a buscar una distribución del teclado que sí correspondiera a una investigación científica. Me topé con el teclado Dvorak.

Quise usarlo, pero noté una cosa curiosa, esta distribución está pensada para el idioma inglés. Yo no escribo en inglés. Otra vez me frustré. Entonces le dije a Google que viera si existe una distribución del teclado basada en el sistema de Dvorak y que estuviera enfocada a la lengua castellana. En otras palabras, ingresé "Teclado Dvorak Español" en Google.

Y me mandó hasta esta página: http://www.geocities.com/tecladodvorak. Me descargué el archivo para configurar mi software e hice una impresión de las letras para después ponerlas encima de mi teclado Qwerty, ya que no me atreví a desprender y reorganizar las teclas por temor a desencantarme instantáneamente de la nueva versión y tener que hacer de nuevo la organización. Además de que en el teclado Dvorak español se incluyen teclas dedicadas a las vocales acentuadas.

En fin, el caso es que estuve como una media hora cortando y pegando letritas (qué pinche ocio). Estaba emocionado. Ya había hecho la instalación del software necesario. Estaba impaciente por probar este nuevo orden en el teclado.

Abrí Word y me propuse escribir este texto. Lo primero que me pasó fue exactamente lo que le pasaba a "Un Conocido Mío" al transcribir sus poemas a la computadora por primera vez: "¿y la X?, ¿dónde está la X?, ¡no mames!, ¡este pinche teclado no tiene X!". Me armé de paciencia y encontré la X donde antes estaba la T. me pasó lo mismo con la P, la L, la S y hasta la Ñ. Me tardé eternidades en responder un e-mail en el que sólo escribí escasas dos líneas. Y la primera de tres palabras.

Desistí. Lleno de coraje, desprendí una por unas todas la letras de papel que puse en mi teclado como quien arranca la mala hierba de un hermoso prado.

No pude y no quise seguir intentándolo, a pesar de que la estadística diga que es mucho más rápido escribir con ese teclado que con el común y corriente, yo no lo logré. Tal vez sea porque soy un escritor "nativo" (¿así se dice?) del Qwerty. Tal vez porque llevo ya algunos años usando esta organización de las letras y me he memorizado muy bien su posición. Quizá porque me desesperé muy fácilmente. El caso es que, luego de abandonarlo definitivamente por unas dos horas, he vuelto al clásico orden Qwerty.

Espero que en algunos mañanas tenga la paciencia de volver a intentarlo.

Ahí están (en el texto), los links para que prueben ustedes mismos esto que les he contado.

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lunes, 27 de julio de 2009

La revolución por Slawomir Mrozek

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Quiero compartirles un texto que, en lo personal me fascina, disfrútenlo:

La Revolución

En mi habitación la cama estaba aquí, el armario allá y en medio la mesa.

Hasta que esto me aburrió. Puse entonces la cama allá y el armario aquí.

Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. Pero el aburrimiento acabó por volver. Llegué a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa, o mejor dicho, su situación central e inmutable. Trasladé la mesa allá y la cama en medio. El resultado fue inconformista.

La novedad volvió a animarme, y mientras duró me conformé con la incomodidad inconformista que había causado. Pues sucedió que no podía dormir con la cara vuelta a la pared, lo que siempre había sido mi posición favorita. Pero al cabo de cierto tiempo, la novedad dejó de ser tal y no quedó más que la incomodidad. Así que puse la cama aquí y el armario en medio. Esta vez el cambio fue radical. Ya que un armario en medio de una habitación es más que inconformista.

Es vanguardista.

Pero al cabo de cierto tiempo… Ah, si no fuera por “ese cierto tiempo”. Para ser breve, el armario en medio también dejó de parecerme algo nuevo y extraordinario.

Era necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que traspasar dichos límites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficaz, hay que hacer una revolución.

Decidí dormir en el armario. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario, de pie, sabrá que semejante incomodidad no permite dormir en absoluto, por no hablar de la hinchazón de pies y de los dolores de columna. Sí, esa era la decisión correcta. Un éxito, una victoria total. Ya que esta vez, “cierto tiempo” también se mostró impotente. Al cabo de cierto tiempo, pues, no sólo no llegué a acostumbrarme al cambio -es decir, el cambio seguía siendo un cambio-, sino que al contrario, cada vez era más consciente de ese cambio, pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo. De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física, que resultó tener sus límites.

Una noche no aguanté más. Salí del armario y me metí en la cama. Dormí tres días y tres noches de un tirón. Después puse el armario junto a la pared y la mesa en medio, porque el armario en medio me molestaba. Ahora la cama está de nuevo aquí, el armario allá y la mesa en medio. Y cuando me consume el aburrimiento, recuerdo los tiempos en que fui revolucionario.

Slawomir Mrozek

La neta no creo que pueda hacer un comentario digno del texto, simplemente, es la neta. Por cierto tomé de acá las letras: http://somgentbatart.com/2007/10/09/la-revolucion-per-slawomir-mrozek/.
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Los monstruos de mi ciudad

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Audio:
Lectura en voz alta de Anfiteatro:


¡Pasen señoras y señores!

¡Pasen y vean!

¡Admírense con la fealdad de la vida misma!

¡Sorpréndanse con los monstruos de mi ciudad!

Hay para todos los gustos, de todos los tamaños, colores, ¿sabores?

Monstruos azules, con apariencia humana, que hasta caminan en sus dos patas traseras, pero con una sed insaciable de morder a los que sí lo son.

Los hay grandes y veloces, fríos, con pies redondos y negros, ciegos por naturaleza, incapaces de ver más allá del suelo negro que los lleva a ningún lugar. Faltos de raciocinio, gustan destruirse unos con otros.

Hay otros de color gris. Nunca salen solos. Sus rostros son el mismo rostro, siempre la misma expresión artificial de fiereza. ¿Pensar? No pueden, pues ellos obedecen. Atacan a estudiantes, a campesinos, a profesores, a todo el que se les ponga enfrente, a todo el que no obedezca a sus amos.

Hay monstruos largos, largos como la inmensidad misma, tan horrendos y espeluznantes que son capaces de devorar a cientos y cientos de personas a través de sus decenas de bocas en menos de quince segundos. Pero no se preocupe, 2 o 5 minutos después los escupe para tragar a otros nuevos incautos.

Hay otros que se disfrazan de gente decente, que se ponen corbatas y trajes sastre, pero ojo, que esos son los más peligrosos. Atacan vorazmente levantando dedos y firmando actas, matando de un solo movimiento y de tajo a cientos de inocentes y condenando a miles a la muerte lenta, agónica, desesperanzada.

Pequeños monstruitos que habitan en el agua impura y nada cristalina, que se meten en nuestros cuerpos y desde adentro nos atacan sin piedad alguna.

Monstruos planos y rectangulares. Brillos, luminosos. Atacan directamente a los ojos del ciudadano común. Mienten, ofrecen la felicidad, hipnotizan, conducen a la perdición.

Otros gigantescos, altos, altísimos. Con piel de vidrio y esqueleto de metal. Inertes, inmóviles, pero que día con día devoran personas, devoran luz, devoran agua, devoran tierra, devoran todo.

Algunos son inmóviles, pero enormes, y desde su lugar escupen aires negros a través de sus narices alargadas y huecas, aires capaces de matar todo lo que se ponga en su camino.

Pero sin duda alguna, el monstruo más espeluznantes de todos, es ese que nos envuelve, ese que flota sobre toda mi ciudad, que la cubre con su cuerpo grisrojizo y que se mete en los pulmones de todos y cada uno de los habitantes de la, no sin razón, llamada Ciudad Monstruo, que nos come por dentro y por fuera, que se alimenta del tributo que le rinden sus fieles. Que nos mata poco a poco. Que nos mata.

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Un par de rolas: Zabato y Zeglaris

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

¿Saben? Hace algunos ayeres, en mis tiempos de ocio, hacía/hice algunas rolas con ayuda del Acid Pro, dos tres de imaginación, y un poco de paciencia.

Como hace algunos días no subo nada propio, sino cosas enviadas a mi mail o cosas ajenas, pues les dejo estas dos rolas que hice en esos ayeres:

Zabato, la hice en un sábado y no pregunten por qué la nombré así. Es Instrumental.



Zeglaris, creo que la nombré así porque esa palabra me recuerda a "Juglar" y porque, como lo seglar, soy ajeno a la religión. Igual no se espanten, también es instrumental.

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lunes, 20 de julio de 2009

Publicidad cochina

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

De hecho no bebo aguas negras del imperialismo yanki. Con esto menos lo haré y espero que alguien más nos siga.

Transcribo el texto del correo:
A los de la Coca les resulta muy divertido hacer mofa del mexicano sombrerudo estornudando en el metro (por lo de la influenza) y los muy graciosos sacaron su publicidad en Europa... como si no hubiésemos quedado ya bastante perjudicados tras la "pandemia" y nos hiciera falta publicidad negativa. YA DE POR SI los europeos no quieren venir a México a turistear (ni gastar) ni a hacer negicios ni nada de nada. En fin, síganle consumiendo al monstruo del negro, dulce y gaseoso veneno al cabo ellos saben que es lo bastante adictiva como para que la dejen.

Imagen tomada de http://www.bhatnaturally.com/advertising/
schweppes-experience-matters-mexican-ad/

¿Todavía quieres una razón más para no tomar Coca-Cola?

Acá hay un texto más acerca de esta publicidad: http://www.entretodos.com.mx/notacompleta.php?id=32948


ACTUALIZACIÓN DEL 08/03/2012

Visto a la distancia y ya sin dejos de nacionalismo mamón, no le encuentro demasiado problema a esta publicidad. Es ingeniosa, es divertida y no le veo nada de despectivo hacia los mexicanos en sí.

Si está el sombrero de charro es gracias a la imagen que se ha vendido al extranjero acerca de los nativos de nuestro país. Es un singo distintivo de 'lo mexicano' como podría ser el monóculo con que se satirisa al caballero británico.

En fin, que no le veo nada malo.
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jueves, 16 de julio de 2009

El Moco (pinche influenza)

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

A partir de las reacciones internacionales respecto a la pandemia de la influenza, mi padre escribió esta canción que se titula El Moco.

Créditos:
Hilario Basaldua Álvarez: Letra y música; b ajo sexto, acordeón y voz.
Carlos Salvador Basaldua Mendoza: bajo eléctrico, secuencia rítmica y resampleo.



El Moco
por Hilario Basaldua Álvarez

Y que viva el mexicano
el mexicano Reynoso
el que levantó la mano
cuando gritaron leproso.

Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.
Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.

A todos los brasileiros
también pa’ los argentinos
que se cuiden los cubanos
y ahí les va pa’ los chinos.

Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.
Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.

A los Estados Unidos
Venezuela y Panamá
también los costarricenses
llegándole a Canadá.

Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.
Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.

También para los franceses
y todos los europeos
porque ellos al mexicano
también le hicieron el feo.

Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.
Y ahí viene el moco, y ahí viene el moco
es el moco de Reynoso.
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miércoles, 15 de julio de 2009

¡¡¡No vayan a los chingados circos!!!

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Lo he dicho hasta el cansancio: ¡los circos son una mierda!
Vean esto para que se eduquen:



¡Alto al maltrato animal!
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lunes, 13 de julio de 2009

¡Wikipedia nos copió!

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Hace poco les dije que la Wikipedia es una cosa del demonio. Y no me voy a retractar, lo es y punto. El caso es que en una charla electrónica con Chabelita, hemos llegado a la conclusión de que realmente nosotros también lo somos. Es decir, nosotros humanidad. Porque, si bien es cierto eso de que en la mentada enciclopedia hay hiperenlaces al por mayor que nos llevan de un sitio a otro, de una referencia a otra más, de un tema a otro y a otro y a otro y al final llegamos a un punto que nada tiene qué ver con el sitio de partida, también es cierto que eso nos pasa en las conversaciones diarias.

¿Cuántas veces no comenzamos a platicar de los churros rellenos de Coyoacán y terminamos hablando de la última temporada de Dr. House? O ¿cuántas hemos comenzado a hablar de la Revolución Cubana para concluir nuestra plática con una receta para hacer chilaquiles bien crujientes en su salsa verde y su par de huevos estrellados? Y fíjense bien y se darán cuenta de que, en una conversación natural, saltamos de un tema a otro sin el menor inconveniente. Volvemos al inicio, volvemos a la parte media y seguimos tomando nuevos temas.

Me parece que esta característica del lenguaje es muy bella, porque no nos aburre en un sólo tema hasta agotarlo, sino que viajamos de un lado a otro, de una arista al más lejano. Un ejemplo muy bueno de este proceder en las conversaciones humanas es la versión en vivo de "Las Flores" de Café Tacvba que, en su parte final, dice algo como:
Ay, quita, quita, quita
quítame dolor y pena
debajo de tu rebozo
se pasa una noche buena
buena es la buena memoria
memoria del que se acuerda
se acuerda de san Francisco
san Francisco no es Esteban
Esteban no es ningún santo
santo es aquél que le rezan...
¿Lo ven? Así nos pasa cuando estamos platicando naturalmente. Vamos de aquí para allá y de vuelta para volver a saltar hacia un nuevo punto sin ningún problema. A fin de cuentas, ¡nosotros también somos cosa del demonio! Y nuestras conversaciones están plagadas de hiperenlaces.

Quizá la Wikipedia, en su afán de ser editada por cualquier hijo de vecina, se ha asemejado demasiado a una conversación natural entre humanos. No sé qué tan bueno sea esto, pero lo que sí puedo decir es que estamos ante una cosa fenomenal.

Por cierto, este título tan acusativo es sugerencia de la mismísima Chabelita.
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viernes, 10 de julio de 2009

Dueños de nada

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Uno de los graves problemas de la sociedad en sí, es la prohibición de la autodeterminación del individuo. A una persona le es moralmente prohibido experimentar con el uso de sustancias que a la mayoría le parecen malas o dañinas. Uno no puede andar por la calle fumando cannabis sin que la anciana, o el joven, que pasa de lado se persigne y compare al susodicho fumador con el mismísimo Lucifer.

Le preguntaba recientemente a una amiga que estudió medicina que por qué se dice que la marihuana hace daño. Primero que miró feo y me insinuó que mi estupidez crónica había avanzado considerablemente. Luego me dijo que porque mata neuronas. Pero, dicen que lo que te hace inteligente no es el número de neuronas sino la cantidad de conexiones que existan entre éstas, le dije. Ah, sí, pero si tienes pocas es más difícil establecer las conexiones, me dijo. Bueno, pero según dicen los médicos, las neuronas también se mueren si te emborrachas, si no duermes, etc. Además, es más fácil que alguien se muera por un exceso en el consumo de alcohol que por un exceso en el consumo de cannabis. O sea que la mota no es más dañina que el alcohol o el tabaco, pero sí es ilegal.

En otra ocasión discutía con Nomeacuerdoquién sobre si la eutanasia, el suicidio asistido y demás cosillas semejantes que suelen ser usadas en enfermos terminales, desahuciados, etc., deberían ser legales o no en este país. Argumentos a favor: el individuo deja de sufrir, lo hace por su propia voluntad, evita el deterioro excesivo de su lucidez con estos tratamientos que lo mantienen vivo, puede usar un tratamiento paliativo para vivir felizmente sus últimos días, evita exorbitantes gastos médicos en tratamientos inútiles. Argumentos en contra: atenta contra la vida, es pecado, es contrario a la voluntad de dios.

Resulta curioso cómo uno mismo no es dueño de nada, ni de su propio cuerpo. Que si te metes cannabis es delito contra la salud. ¡Carajo! Pero si es mí salud, no te metas con ella, dirían los yonkis. Que si te estás muriendo y decides darle la oportunidad a Tánatos de hacer su trabajo, atentas contra la vida. Chale, pero si es mi vida, dirían los desahuciados.

Me imagino un caso extremo en el que un enfermo de cáncer decide morir alegre sin necesidad de quimioterapias ni nada por el estilo, pero llega Provida y lo demanda por atentar contra la vida. Entonces al enfermo lo enjuician y lo encuentran culpable y, no conformes con aplicarle una multa, lo obligan a usar las quimioterapias. Muere unos meses después. La enorme deuda que adquirió el occiso pasa a su familia, más los gastos de velación, cremación o entierro y varios etcéteras. ¿Qué solución era la mejor? ¿La primera, cuando sólo se toma un tratamiento paliativo y se viven dignamente los últimos días y sin generar gastos a la familia? ¿La segunda, con un tratamiento que merma la lucidez del paciente, endeuda al mismo y a la familia también?

He tenido varias charlas con amigos sobre el suicidio. Algunos argumentan que éste debe ser castigado por la ley con la pena de muerte. Otros dicen que si el gobierno no puede dártelo, que te lo pague. Otros, como yo, opinamos que incluso debería haber establecimientos destinados a esta acción. Que por un módico precio te proporcionen los insumos necesarios para llevar a cabo tu decisión: cuerdas, acceso a cables de alta tensión, pistolas, navajas, una alberca, pastillas, un criadero de leones, un boleto del metro, una boa constrictora con 6 meses sin comer, una cámara de gas. Y ya luego que te suicides recojan tus restos y pase el siguiente cliente.

Recordé a Francisco Barrios "El Mastuerzo". Este güey (uno de mis ídolos-dioses del Olimpo) dice que el suicidio debería ser libre para todos. (Imagínate una campaña publicitaria o electoral: "Suicidio libre para todos. Yo invito".)

Es decir, que nadie te obligue a hacer con tu cuerpo lo que no quieres hacer. Que nada ni nadie te obligue a hacer cosas que no deseas. Que nadie te prohíba decidir sobre ti mismo.

Así como los pueblos deben luchar por su autodeterminación, también los individuos debemos luchar por la nuestra. Que si alguien quiere meterse varitas de incienso por el ano para experimentar un estado alterado de la conciencia, ¡que lo haga! Que si a un loco se le ocurrió escarificarse toda la piel, ¡adelante! Que si quieres quitarte la vida, sea por lo que sea, ¡quítatela! Quizá si algún día llegamos a decidir nosotros mismos sobre estas cuestiones podamos sentirnos dueños de algo.
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El suicidio de un monje budista

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

En 1963, en protesta por una persecución religiosa, un monje budista se prendió fuego a sí mismo. La mañana del 11 de junio de 1963, un automóvil frenó en medio del cruce del boulevard Phan Dinh Phung y la calle Le Van Duyet, en el centro de la ciudad vietnamita de Saigón (hoy, Ho Chi Minh). De él bajaron tres monjes. Uno de ellos, Thich Quang Duc, se sentó sobre el pavimento con una caja de fósforos en la mano; los otros comenzaron a rociarlo con gasolina.

La enorme llamarada que se generó cuando Duc encendió un fósforo comenzó a poner fin a la vida del monje.

Los testigos, que no atinaron a tratar de evitar el espectacular suicidio de Duc, afirmaron poco después que, mientras el fuego ardía, el monje no había movido un solo músculo, algo únicamente explicable por la notable auto-disciplina que había alcanzado en sus constantes prácticas de meditación.

Lo que buscaba Thich Quang Duc con su inmolación era llamar la atención al mundo sobre la represión que el gobierno católico de Diem ejercía sobre el pueblo budista, que era mayoría en Vietnam.

El represor católico había recibido poco antes el apoyo explícito de los Estados Unidos –entonces presididos por John Kennedy–, que lo habían ayudado a llegar al poder con la idea de que era el mejor modo de impedir que el país cayera bajo el control comunista.

Pero cuentan que, poco después del sacrificio de Duc, cuando el presidente Kennedy tuvo la foto del suicidio en sus manos –aún antes de que los diarios la publicaran–, decidió que Diem tenía los días contados.

Durante la segunda mitad del año, otros cinco monjes budistas ofrecieron su vida por la misma causa que Thich Quang Duc. Y para diciembre, el régimen de Diem había sido depuesto, Nguyen Van Thieu presidía Vietnam en su lugar, Kennedy había sido asesinado y, en los Estados Unidos, la opinión pública empezaba a unirse en bloque en contra de la guerra.


Por cierto: MALCOLM BROWNE fue el fotógrafo que capturó los momentos del suicidio que llegarían a manos de Kennedy. Una de esas fotos lo convirtió en famoso.

A comienzos de 1964 ganó el premio Pulitzer (otorgado por la Universidad de Columbia en colaboración con el Patronato del Premio Pulitzer, creado en 1917) a la mejor fotografía periodística del año. En 1968 se unió a The New York Times y en 1972 se convirtió en su corresponsal para Sudamérica. En 1991 cubrió la Guerra del Golfo.

Hoy está retirado.
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miércoles, 8 de julio de 2009

Los asientos del metro

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Dice mi hermana que los asientos del metro (de la ciudad de México) tienen premio y que por eso la gente se lanza desesperadamente para ocupar uno de ellos antes que alguien más lo haga. Ansiosos de su premio, se quitan a codazos a las ancianas, empujan con la barriga a los niños ajenos, y, los más detestables, le dan su arrimón de camarón a las chavas.

Hoy perdí el control sobre mí mismo y no pude más que reír a carcajadas ante la mirada inquisidora de la causante de tan buen humor matutino. Y es que, en su afán por conseguir el anhelado lugar en el vagón, a la señora en cuestión se le atoró el tacón de su zapato derecho en el hueco que queda entre el convoy y el andén.

Cualquier mujer común y corriente, pero sobre todo con sentido común, se hubiera detenido a levantar su accidentado calzado para, una vez devuelto al sitio donde debe estar, poder avanzar triunfal hacia el interior del vagón. Esta señora no tiene sentido común. En lugar de hacer lo antes descrito se abalanzó, no sin tambalearse de izquierda a derecha a causa del desnivel en sus pies, con toda fiereza y desesperación al asiento prometido. ¿El zapato? Ahí se quedó hasta que un chavo de unos dieciocho o veinte años lo miró en el hueco ese. Curioso se inclinó por él y, con aún más curiosidad observó la rotura del tacón.

Yo no aguantaba más la risa, había entrado por la misma puerta que la señora y estaba sentado frente a ella, aunque no intencionalmente. La gente me miraba con extrañeza por la risa que salía tan copiosamente de mi boca. Mientras el chaval, con calzado femenino en mano, levantó la mirada y recorrió de izquierda a derecha el vagón buscando una expresión que le señalara a la dueña de tal zapato. Como nadie hizo nada por el cacle (la dueña estaba ocupada en acomodarse el vestido) simplemente se decidió por arrojarlo al suelo y, justo antes de que esto sucediera y mientras aún tenía el calzado en sus manos, se escuchó un ruido horroroso que algunos pudieron identificar como el grito posesivo de la que calzaba sólo un zapato. "Dame mi zapato hijo de tu pu** mad**". Vaya que tiene pulmones la señora. El chavo, perplejo no se movía, no respiraba. Yo seguía riendo. "Que me lo des cab** hijo de la chin**da".

Ya la risa me hacía casi doblar en mi asiento pues la señora reclamante no se había movido para nada del suyo y desde ahí, cómodamente (bueno, si a un asiento del metro se le puede considerar cómodo) lanzaba su perorata contra el joven confundido. Quien, a la vez y sólo al principio, trataba de buscar el origen de tan horrenda voz. Creo que hasta lagrimee de tanto reír.



¿En qué acabó? Ah, sí, el señor que estaba sentado en el asiento que va solo le dijo al chavalillo, con toda serenidad "oye, la señora es la del zapato que traes". La mujer seguía gritando. Él, tranquilo. "Ah, eh… ¿se lo pasa por favor? Gracias".
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martes, 7 de julio de 2009

Herencia clásica

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Las culturas clásicas griega y romana son la base de la civilización occidental. ¡Qué descubrimiento acabas de hacer! Dirán sarcásticamente algunos. Pero es que muchas veces se nos olvida esta insignificancia, esta nimiedad. Veamos, en Grecia las mujeres tenían un lugar poquito más alto que los animales y mucho más bajo que los varones, en México las mujeres viven como griegas clásicas. En Roma, los gobernantes amansaban (o amensar) a la población con circo y pan, en México se hace con PAN y circo.

Durante la reciente campaña y su respectiva jornada electoral, en la que se eligieron diputados federales, seis gobernadores y, en el D. F. los 16 jefes delegacionales, se evidenció una vez más la herencia greco-romana.

Por ejemplo, en Guanajuato, estado azul, a los campesinos les hicieron fiestas, les invitaron a comer pollo rostizado y les dieron sus despensas en los cierres de campañas. Y, si con esto no se convencían de votar por el PAN, estaba listo un plan alternativo. Así las cosas, les pedían, con días de anticipación a la jornada electoral, la identificación oficial, es decir, la credencial para votar que emite el IFE. A cambio de esta concesión, a los votantes les eran entregados ni más ni menos que mil pesotes. La credencial les era devuelta segundos antes de pasar a votar y eran "acompañados" por infantes a los cubiles donde se marca el voto. Lo más deleznable del asunto es que es un secreto a voces que nadie tiene la intención de denunciar, ni los partidos de oposición.

En el Estado de México, durante la campaña electoral se veía a las familias ir en masa a los mítines priístas para que de regreso pudieran cargar al papá, al hijo y hasta al nieto con las sendas despensas que entregaba el partido tricolor. Durante el domingo 5 de julio, para que la gente votara por el Revolucionario Institucional, les daban sus láminas. No láminas para hacer dibujos, amigos diseñadores, sino láminas de asbesto para techar sus casas.

Y acá en el DeFectuoso, el perredé trató de convencer a los votantes usando a la infancia. Y no hablo sólo de la niña de sus comerciales, sino de los alumnos de preescolar y primaria a los que les eran entregados juegos de Serpientes y Escaleras (las serpientes descendían de un dibujo parecido al logo del PAN, sólo que sin letras o de la cara de un tipo pelón y con lentes, mientras que las escaleras subían siempre de "Higinio Chávez"), reglas y hasta una hoja con un sol caricaturesco para colorear. Y ya en la jornada electoral compraba por cuatrocientos pesos el voto, por lo menos eso en Iztapalapa. Mientras el PSD intentaba robar urnas electorales.

¿No se supone que en las campañas electores lo que se debe hacer es presentar propuestas? Ahora resulta que gana el que de más cosas o mejores. ¿Ahora entienden por qué no voté por ninguna de esas mafias? ¿A esto le llaman democracia? Se supone que la democracia es la voz del pueblo, pero en un pueblo donde antes que hablar es necesario comer la democracia se llena de vicios, porque quien tiene para alimentarte quiere que votes por él, aunque te de una torta antes de dar tu voto y una vez en el poder no te de ni un chicle.

Herederos de la cultura greco-romana, no podemos negar nuestra cuna.

¿Qué cómo me enteré de eso? Fácil, mis padres vacacionaban en Guanajuato y sus parientes les contaron el modus operandi del PAN. Mis amigos mexiquenses me corrieron la voz de las láminas. Y lo del PRD está en La Jornada.

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lunes, 6 de julio de 2009

Acto Final

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Yo estaba en primera fila, al centro. Me gusta ese lugar porque me siento dentro de la historia y no como cualquier espectador más. Su actuación fue estupenda, de lo mejor. Y el público se lo agradeció con una lluvia de aplausos al finalizar la función. Yo no fui la excepción, simplemente me fascinó.

Esperé a que la mayoría de la gente se fuera, no me gusta salir entre la multitud, me estresa. Siempre se me ha hecho muy enredoso caminar por los pasillos de ese teatro. En fin, llegué con gran serenidad a la puerta de su camerino. Tomé aire. Apenas toqué la puerta, sabiendo que no me negaría el acceso. Entré.

Aún con la cara maquillada, en ropa interior, entre ganchos, pelucas, ropa en el suelo y sin mirar hacia donde estaba yo, me preguntó, al tiempo que me acomodaba en ese sofá blanco. ¿Qué tal la función? Muy buena, le dije con una voz llana. ¿Y qué tal yo? Genial, no esperaba menos de ti. Se perdió atrás de un biombo.

Saqué de mi bolsillo una caja de cigarros cubanos, me gustan los cigarros cubanos. Tomé uno y lo apresé entre mis labios mientras buscaba la caja de cerillos con ambas manos. Otra vez, sin mirarme, me replicó. Sabes que aquí adentro no se puede fumar. Sí, lo sé. Sólo quería tenerlo entre mis dedos. Miré el cigarro y, con resignación, lo devolví a la caja.

Se acercó a mí, suave, sigilosamente. Con su mano tomó la mía, la que buscaba el tabaco, y la puso en su espalda. Se sentó frente a mí, sobre mí. Me besó. Me besó mucho. Por mucho tiempo me besó. Yo, yo sólo me dejé llevar a donde quisiera llevarme. Ese sofá blanco conoce muchas intimidades.

Pasaron unas dos horas más o menos para que mi ropa volviera a estar donde antes estaba. Volví a sacar un cigarro y esta vez lo encendí. Ella seguía desmaquillándose frente al lavabo. Saqué una bocanada de aire denso al tiempo que me preguntaba. ¿Por qué las despedidas tienen que ser tan difíciles?

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La Wikipedia, cosa del demonio

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

La Wikipedia es una cosa del demonio. Bueno, no necesariamente, pero es una cosa muy extraña.

Verán, a me gusta entrar a ese sitio a buscar cosillas interesantes y, como todo lector curioso, me intrigan las palabras raras, los nombres extranjeros y cuanta cosa linkeada me encuentro cuando leo algún artículo de medicina o de botánica o de historia o de filosofía o de esas cosas "doctas". Y entonces, para entender bien el texto que estoy leyendo, el que me interesó inicialmente, le pico al vínculo de la palabra/concepto/nombre raro en cuestión y soy enviado a otra página. OK, no hay falla, yo leo esta nueva página para poder entender la primera.

Pero resulta que entonces también hay palabras raras, o conceptos desconocidos que debo esclarecer antes de continuar con mi lectura. Se vuelve entonces un círculo vicioso, liga tras liga que me lleva a otra nueva liga. Con decirles que hace poco comencé leyendo un artículo de Michael Jackson (sí, me puse a leer sobre él a raíz de su muerte, ¿y qué?) y terminé leyendo sobre melanismo industrial y la Perestroika. ¿Cómo llegué hasta allá? No sé.

En otra ocasión comencé leyendo sobre el Muro de Berlín, y cuando me di cuenta estaba en el artículo sobre el Istmo de Tehuantepec, creo que antes vi el referente a Einsteinstein, Letonia y la Unión Soviética, seguramente hubo más.

En fin, que lo que se me ocurre es hacer una gran cruzada internauta para evitar que la Wikipedia enlace cada palabra y cada coma de los artículos que publica. Realmente, para cualquier pobre mortal, es una verdadera odisea salir de esa maraña que se forma al seguir esos enlaces.
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domingo, 5 de julio de 2009

Mundo de Micheladas

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Ja ja ja, la pura cura. Esta rola me la pasó mi primo Juan.
Gracias primo.

La rola es del buen Charlie Montana sobre la mamada esa de telerrisa.



Y ¿quién no quiere un mundo así?

Bájensenla!!!
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Basura electoral

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

No camaradas, esta vez no les voy a hablar de los candidatos o de los partidos políticos en sí, sino de toda la basura que dejan en esta nuestra ciudad, y seguramente en las demás del país. Y es que es extremadamente exagerado (aunque mi expresión también lo sea) el despilfarro en propaganda. Esto parece más una guerra de mercado que una campaña política. Parece que el lema es “sé más visto que los demás para poder ganar”.

Las calles de mi ciudad están atascadas de esta basura. No hay cruce (por insignificante que sea), no hay poste de luz, no hay vialidad que no tenga al menos a tres partidos políticos colgando, estampados o pintados. Nada ni nadie se salva de este ataque visual, de esta contaminación visual. Que vota verde, que vota amarillo, que vota azul, que vota naranja. Qué pinche arco iris tan feo tenemos.

Afean a la ciudad. Obstruyen la vista. En cualquier avenida importante es ya casi imposible leer las señalizaciones. Los promocionales de películas ceden sus espacios a las caras horrendas de l@s candidat@s. Por doquier pululan los volantitos en papel plastificado. Los carteles de plástico clásicos de los postes. Las mantas. Las lonas de vinil. El perredé dando juegos de serpientes y escaleras a los niños de preescolar. El PRI con sus eternas despensas. He llegado a recibir más de diez trípticos en papel ilustración (o como se llame). En el metro te regalan calendarios, volantes, trípticos, dípticos. En las casas dejan propaganda por kilo. ¿Y qué dicen? Realmente nada. Su mensaje está vacío. La idea sólo es venderte la esperanza de mejorar. Y para eso usan a niños, actores, deportistas, dramatizaciones de pésima calidad. Contaminación visual y auditiva.

Todo ese dinero que se invierte en esta contaminación, debería destinarse a algo más social. No niego que los que trabajan en el offset o en la imprenta sean parte de la sociedad y se beneficien con estas campañas. Y sería bueno que ellos mismos fueran recontratados por los partidos políticos para hacerse cargo de la basura generada. Porque estas cosas llegan a permanecer años en la ciudad hasta que son retiradas sólo para dar paso a la nueva propaganda para la nueva elección.

Y ¿qué se hace con tanta basura? ¿A dónde va a parar? Ojalá fuera a algún centro de reciclaje, pero suele ir a los tiraderos de basura.


Aquí les dejo una pequeña galería de fotos sobre la basura electoral:


Aquí ya saben, pinche atascamiento de propaganda.


Los del perredé ensuciando mis calles del sur.


Y aquí contaminación auditiva.


El verde con su propa de plástico.


Recomendaciones de la ciudadanía.


Respuesta del pueblo en la Línea 3 del Metro.


Por lo menos una en cartón reciclado/reciclable.


Y acá el PRD y sus textos mal escritos (Observen la disposición de los signos.)

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jueves, 2 de julio de 2009

¿Represalias contra indigenistas?

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

¿Se acuerdan de lo que les conté de la toma de las instalaciones centrales de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas? Si no lo recuerdan, lean primero esto.

El caso es que desde este lunes 29 de junio las cosas volvieron a la "normalidad". Los manifestantes ya no están afuera de la CDI. La Policía Federal tampoco y los empleados entramos a trabajar como cualquier otro día.

¿Se solucionó el conflicto? Parece que no. Que a los indígenas nadie los escuchó. Y, si se fueron, no fue porque hayan encontrado respuesta a sus demandas, sino porque al hacerlo les devolverían a su compañero detenido. Al menos eso es lo que se escucha en los pasillos de la CDI.

Ahora viene lo que me da risa. También en los pasillos de esta Comisión se escuchan rumores sobre represalias contra los empleados de la CDI que gritaron cosas contra la PF. Dicen que hay un video que hace unos close ups bien sexys a los empleados que "agitaron" a los indígenas y "agredieron" a los policías. Que los directivos "consignarán" a estos empleados. Que "van a rodar cabezas".

Los empleados de la CDI que gritamos cosas, nunca lo hicimos para incitar a la violencia ni para sumarnos a la protesta de los de Guerrero. Con lo que no estábamos ni estamos de acuerdo es con la participación de la Policía Federal en la "solución" del conflicto. Es decir, nunca ningún empleado de la Comisión incitó a los indígenas a la violencia, si a eso se refieren con "agitar".

A los policías no se les agredió, bueno sí. Cuando intentaron golpear a los manifestantes, éstos se defendieron. Obvio. Y la agresión física inicialmente provino de las fuerzas federales.

¿Consignar a los empleados? ¿Ante quién? ¿Por qué? ¿Para qué? Que según porque estábamos en horario de trabajo. Pero cómo trabajar si no se podía acceder a las instalaciones, además de que el director de personal todos los días del conflicto dijo que no íbamos a entrar por la fuerza. Que porque estábamos en la CDI provocando. Pero si estábamos en la avenida, afuera de la Comisión. Que porque gritamos cosas. ¿Y la libertad de expresión? Que porque estábamos contra la institución. Al contrario, porque tenemos bien puesta la camiseta de indigenistas es que reprobamos acciones violentas contra la población a la que servimos.

Rumores finalmente, no creo que pase a mayores.

P. D.: Ojalá corran el video, para ver qué tan sexys salimos.
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miércoles, 1 de julio de 2009

[Que chingue a su madre el PVEM] Y que la vuelva a chingar.

Escrito por: Carlos Salvador Basaldua Mendoza, alias Kazbam

Leer "Que chingue a su madre el PVEM"

Estoy hasta la madre de oír tanta estupidez por parte de este partido político, si a eso se le puede llamar de este modo. Y es que en recientes fechas han estado entrando llamadas a mi domicilio de parte de la grabadora del Verde. Dicen que votes por ellos que porque tienen la solución a todos los problemas del país. Y luego de un discurso de varios minutos (sí, me tomé la molestia de escucharlos la primera vez que llamaron) sin más se acaba la llamada. Los del perredé también pusieron a sus máquinas a llamarle a la gente, la variante es que al final del mensaje te dice la voz que si ya no quieres seguir recibiendo esas llamadas marques 1 y listo. Y sí, lo hice y no he vuelto a recibir llamadas perredistas. Por lo menos los amarillos no son tan intrusivos.

Pero volviendo al Verde. Se me ocurrió enviar NO por SMS al número al que debía mandar SI para apoyarlos en su idea de la pena de muerte. Por respuesta recibí una notificación de mi suscripción al boletín SMS del Verde, cosa que yo no pedí, yo sólo quería decirles que NO. La notificación también me dice que la puedo cancelar al mismo número, por lo menos. No lo hice, por curiosidad. Quise saber qué cosas perversas mandan por SMS a los celulares del país. Me llegó un texto diciendo que la pena de muerte acaba con el delito pues el delincuente ya no puede operar desde las cárceles del país. Y luego otro diciendo que si el gobierno no te da educación o medicinas que te las pague. En verdad me dan risa sus propuestas vacías de contenido.

La pena de muerte, en ningún país donde se aplica, ha reducido ni eliminado el delito que castiga. Que el delincuente siga operando dentro de la cárcel es debido al sistema penitenciario del país y no a la suprema maldad del reo. Para evitar esto se debe reformar todo el sistema penitenciario y no sólo matar al reo, pues esto sería eliminar el síntoma y no la enfermedad, en términos clínicos. Dice también esta propuesta que los criminales viven de nuestros impuestos. Efectivamente, año con año el IFE le da dinero a los partidos políticos para sus actividades políticas. ¡Cómo odio a esta calaña de criminales! Pero volvamos a los reos de las prisiones. Sí, comen, beben y todo lo demás a costa del erario público. Si de verdad se quisiera reducir el gasto que se hace en esta población, pues que liberen a tod@s lo pres@s que no han sido enjuiciad@s, a l@s que se les privó de su libertad indebidamente, a los que, siendo indígenas monolingües, se les negó el acceso a un intérprete para poder defenderse. Que liberen a l@s pres@s polític@s y de conciencia. ¡Abajo los muros de las prisiones! Ejem, me emocioné. Sigamos. Podrían instaurar recintos fabriles dentro de los Centros de Readaptación Social para que l@s re@s no estén en el ocio y dediquen sus energías a producir algo que le sirva al Estado. Con lo que se podría hablar de ahorro real.

Y, si el gobierno no tiene las medicinas, ¿que te las pague? Veamos. El Estado Mexicano es el cliente más grande en este país, obvio, pero a veces se olvida. Todo buen mercader da precios preferenciales a los clientes grandes, llámese mayoreo o como ustedes quieran. Al Estado le salen más baratas las medicinas que al ciudadano común por la simple y sencilla razón de que compra por mayoreo. Si no tiene las medicinas y te da un vale para que las compres tú, le va a salir más caro y ese aumento de costo lo tiene que cubrir. ¿Con qué? Eso no lo dice el Verde, porque sabe que no hay cómo hacer sustentable esta política. Lo ideal sería exigir el abasto constante del Sector Salud. Y eso de que cambies el vale en alguna farmacia registrada, ¿cómo lo harían? ¿Con una licitación pública? O, ¿entre los parientes y amigos del PVEM? Acuérdense que Víctor González Torres, alias el Dr. Simi, es tío del Niño Verde.

La otra estupidez que proponen es dar vales para que los estudiantes puedan cursar clases de inglés y computación. Lo mismo, ¿en qué instituciones? Me imagino que esta propuesta va encaminada a hacer más funcionales (es decir, explotables) a lo estudiantes. ¿Por qué no defender la enseñanza de la historia y la filosofía? ¿Por qué no proponer que se impartan más clases de literatura? ¿Por qué no promover la danza, la pintura, la música, el teatro, el cine (obvio, el de arte)? O, si se quiere hacer funcional a la gente, ¿por qué no promover la educación financiera? Muchos mexicanos somos o carentes o deficientes en ese rubro. Con esta idea de la computación y el inglés, me imagino en un futuro a l@s chav@s trabajando de recepcionistas en un hotel de 4 estrellas diciendo "Welcome to Mexico sir" y anotando en un registro el nombre del huésped. Luego crecen y se hacen diputados por el Verde.
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